-Papá, papá, el internet que me compraste no sirve, pues me preguntó sobre la historia de México y me pusieron un cero, porque yo le conteste como tú me dijiste que la historia había comenzado con el presidente Andrés Manuel López Obrador- se quejó Juanito entre sollozos, mientras doña Lidia, su mamá, lo trataba de calmar.

Don Joaquín fue a su escritorio y le entregó varias calcomanías con la bandera mexicana y el nombre de México para que las regalara entre los amigos de tercer año con quienes se juntaba los domingos y las pegaran en sus libros de texto. Les dices que septiembre es el mes de la Patria, porque en 1810 Don Miguel Hidalgo y Costilla, José María Morelos y Pavón y otros muchos mexicanos, lograron promulgar la independencia de México, liberándose de los españoles quienes los habían subyugado durante 300 años, desde el tiempo de La Conquista a manos de Hernán Cortés.

¿Y desde entonces es México?, preguntó Lidia abrazando a su hijo. Así se llama ahora, del que estamos muy orgullosos, porque antes era La Nueva España, y ahora es México. Continuó contándoles que cada 15 de septiembre se recuerda por esa liberación a las 11 de la noche con un grito de independencia que hace el presidente desde el balcón del Palacio Nacional con fiestas y bailes durante toda la noche y al día siguiente hay un desfile militar por toda la ciudad.

-¿Por eso es que hay tanta gente en la calle, papá?, yo creía que era otra manifestación de taxistas. Con razón todo el público traía una bandera mexicana, cantaban el Himno y vi a muchos soldados marchando como lo hacíamos cuando estábamos en la escuela. También los edificios están adornados y casi todos los autos traen sus banderas, comentó.

Hace muchos años que no se recordaban las fiestas mexicanas en el País. Desde 1983 con el presidente De La Madrid que se dejaron de festejar, luego con los otros cinco presidentes se comenzaron a olvidar todos los acontecimientos de la historia de México. 

“¿Dices que De la Madrid vendió a México?”, interrumpió la madre preguntó el niño. El padre le contestó que él había empezado pero no le dio tiempo de entregar todo lo que estaba ofrecido; sino que fue con Carlos Salinas de Gortari cuando se cambió la mexicanidad con promesas de mejorar al pueblo con su “modernidad”, por la venta del País. Y no fue cosa sólo de México, sino que Estados Unidos propició el que Salinas de Gortari privatizara todo que le pertenecía a la Nación. Parte se lo entregó a EE.UU. y lo que restaba lo compró para el mismo, dejando las arcas de la Nación vacías. Por eso salió huyendo del País.

Zedillo fue un oscuro presidente que entregó los bancos a extranjeros y destruyó el ferrocarril. Con Vicente Fox la gente creyó que las cosas iban a cambiar. Él no sólo no fue el cambio que los ciudadanos querían, sino que hizo una serie de movimientos antimexicanos, como el águila mocha que cambió de la Insignia Mexicana en todos los lugares. Cambió el Águila del  Lábaro Patrio, ordenó la terminación de los honores a la bandera en las Plazas de Armas de cada ciudad, también prohibió tocar el Himno Nacional en las escuelas de gobierno y les sugirió que de la misma manera lo hicieran las escuelas particulares. En ambos centros educativos mandó borrar la clase de Civismo y de la historia de México dentro de los libros de texto. Para él la historia de México comenzaba con la conquista de los españoles en el siglo XVI. 

Con Calderón nunca hubo mexicanidad. Él continuó con el olvido de nuestro País y lo único que hizo fue endeudar a México, permitir que los gringos les vendieran armas a la delincuencia mexicana y aceptar la entrada del proyecto “rápido y furioso” en que llenó a México de material bélico, hacerles la guerra a los delincuentes y matar a cerca de 150 mil mexicanos. 

Y Peña Nieto con su corrupción, dejó al País diez veces más endeudado que sus antecesores. Logró la privatización del petróleo y la venta de la mejor tierra de cultivo para explotar las minas con sus concesiones a compañías extranjeras, en especial a las canadienses. 

 “Pero nada de eso sale en los libros de historia ni en el Internet. ¿Cómo es que tú te sabes esa historia y a nosotros no nos la enseñan?”, inquirió Juanito, y el papá le contestó que más adelante los profesores se la iban a explicar.

Tú vas a ver que desde este septiembre, todos los mexicanos vamos a arreglar las casas, los negocios y los que tengan su auto, que, al igual que el H. Ayuntamiento y el Gobierno del Estado, van a decorar todas las calles de la ciudad con adornos tricolores, fotos alusivas a nuestra Independencia y será una fiesta muy mexicana en honor a los que nos dieron Patria.

Veras al Lábaro Patrio ondear por todo lo alto del astabandera del zócalo, de los monumentos oficiales y en especial del Palacio de Gobierno, desde donde el señor Gobernador del Estado saldrá a dar el grito de independencia el 15 de septiembre a la 11 de la noche, como lo hiciera don Miguel Hidalgo

Este es el momento histórico en que los mexicanos estamos orgullosos de nuestro País y reconocemos el cambio que se está llevando a cabo en nuestro México querido. 

Ya se está terminando con las corrupciones de los sexenios pasados, se están limpiando las que aún están enquistadas dentro del gobierno, ahora sólo nos falta a los ciudadanos, propagar nuestros deseos que se recuerde con cariño y respeto a todos nuestros símbolos nacionales, como al Lábaro Patrio, a cual se le debe rendir pleitesía, al Himno Nacional, del que estemos muy orgullosos, el recuerdo que debemos tener de nuestros Héroes y de sus gestas patrióticas, así como de los casos en que hemos sido derrotados o el recuerdo de nuestros héroes que murieron defendiendo a nuestra Patria.

Le pedimos a la ciudadanía en general que este mes de diciembre adorne las fachadas de sus casas con los colores de nuestro Lábaro Patrio, que en los frentes de sus negocios sean mostrados colores, arreglos y fotos o recuerdos de nuestras pasadas generaciones en la defensa de nuestro País, en las puertas e interiores de las oficinas, pero en especial fuera de sus automóviles y de los autobuses locales y foráneos. Ya que así demostraremos al mundo nuestro orgullo de ser nacionales mexicanos. 

¡VIVA MÉXICO!, gritaron  don Joaquín, la señora Lidia y el pequeño Juanito. Defendiendo nuestros símbolos Patrios y nuestra mexicanidad.

Por: Rafael Benabib / rafaelbenabib@hotmail.com