La crisis mundialLa razón más importante de la crisis por la que el mundo está pasando se cree que es la guerra económica entre Estados Unidos y China, misma que está a punto de crear una recesión mundial por la terquedad del presidente Trump.

Es mentira que esa confrontación entre las dos economías traiga riqueza y supremacía al gobierno de Donald Trump. Es posible que la economía militarista de las grandes empresas de los hacedores de la guerra logren ganar mucho dinero al prepararse para un posible enfrentamiento fuera de su casa, el cual igual que se dé en Siria, Irán o

Venezuela, tiene espantado al ciudadano estadunidense, la economía de los grandes negocios se fortalezca y el pueblo del presidente Trump piense que, como en guerras pasadas, a ellos nunca les van a llegar las consecuencias de una conflagración.

El hecho de que haya este tipo de crisis económica entre los dos gigantes va a lograr que se encuentren conflictos en todo el mundo, como en Ecuador donde 30 mil indígenas se están manifestando por la falta de ayuda prometida por su gobierno y el resto del país se queja por el alza en las gasolinas, la toma de una de los tres pozos petroleros por parte de los manifestantes, quienes amenazaban con tomar el palacio de gobierno, obligó al presidente de Ecuador Lenin Moreno a cambiar la capital del

Ecuador; y ahora en lugar de ser Quito es Guayaquil. para no ver las marchas de repudio a su persona.
Igual que los taxis de casi todo el mundo con excepción de Alemania, que están en paro, con manifestaciones por diversas razones. En su afán de producir más tensiones, Trump ha puesto a Turquía a pelear contra Siria, a Irán contra Arabia Saudita, a la OEA (oficina privada de EE UU) contra Venezuela, a Ucrania contra el Kremlin, a Hong Kong contra China y entre ellos mismos, con el pretexto de una ley imbécil que puso su Primera Ministra y que retiró de inmediato, pero que incendió la flama entre su juventud, mientras Trump y su pandilla están muertos de risa creyendo que la excolonia británica Hong Kong, va a volver a sus antiguos dueños los imperialistas.
A Brasil lo apoyó Washington en el fuego de la Amazonía al no secundar a la ONU por la quemazón de uno de los únicos pulmones que le quedaban al mundo. Además los tiene enfrentados a ricos contra los pobres. Y así está el mundo en peligro de explotar en cualquier momento.
México se cuece aparte. Aquí tenemos problemas por varios frentes. El principal es que Trump nos quiere usar de trampolín para otra vez ganar la presidencia de su país como lo hizo hace cuatro años; y si gana, de seguro lo seguirá intentando hasta que nos peleemos entre sí o nos echen a la oposición como a los del PRD y el vocero de Mancera, Héctor Serrano y sus taxistas.
En principio van a llegar más agentes de la CIA de los que ya están adentro, a provocar cualquier conflicto interno, como la marcha feminista, en la que atacaron a un periodista, la del dos de octubre en que hubo decenas de encapuchados haciendo destrozos y se decían anarquistas  (a los que agarraron y tuvieron que soltar. Estos ni saben lo que es ese movimiento político).
De esa manera hacen con los líderes de los maestros, con la policía federal, con el dirigente de una cámara patronal a quien le prometen la presidencia de México si logra reunir a los de derecha contra Andrés Manuel López Obrador y el tipo cae en la trampa. Es por eso que la mayoría de los socios de la Coparmex ya pusieron su renuncia.
 En cuanto al Tratado económico entre México, Estados Unidos y Canadá, que el senado de EE UU lo iba a aceptar en julio de 2019, el senado de México ya lo aceptó y Canadá está esperando a que los gringos también lo acepten, cada día el gobierno y el pueblo de México dudan mucho que el tratado vaya a firmarse antes de las elecciones de aquel País, si es que alguna vez lo hacen, porque como dijo Trump:  “con eso de los aranceles los tenemos bien controlados” (y además) “los mexicanos nos están cuidando de no entren migrantes por su frontera sur y por eso, ya pusieron a 27 mil soldados de la Guardia Nacional a cuidar que no lleguen a Estados Unidos”.
Respecto al medio ambiente mundial, Trump se sale de las reuniones internacionales sobre ecología y medio ambiente como el ridículo que hizo en París, la juventud de todo el mundo está a punto de hacer una revolución para enfrentar la crisis ambiental que sufre el planeta, pero Trump sigue defendiendo sus minas de carbón que le dan a EE UU el 70 por ciento de su energía, ya que si busca obtener el petróleo de todos los países, no es para su uso doméstico, si no para atesorar todo el que pueda y así cuando alguien quiera comprar petróleo, controlar los precios, además de la política de ese país.
Los únicos que tienen el propio petróleo son: Irán, Venezuela, Rusia, Siria y México (por eso los piques y las amenazas contra estos países), a quienes no pueden controlar, ya que Arabia Saudita, Iraq (el que está invadido) y varios países árabes están totalmente entregados a las órdenes de los proveedores de armamento. Trump retiró a sus soldados de la frontera siria para que los turcos se peleen contra los kurdos.
Decimos proveedores porque el 57 por ciento de la economía de los Estados Unidos está basada en la fabricación de armas y en la corta época de paz, llenan los hogares de metralletas, escopetas y pistolas de todos calibres, con la libertad de andar armado y de tener esos artículos letales, incitan el odio racial contra todos los ciudadanos de color, ya no digamos a los migrantes que buscan lo que hace muchos años era “el sueño americano”.
Los mayores les enseñan a sus hijos cómo “defenderse de sus enemigos”, que son los migrantes, los latinos y todos lo que no son supremacistas o “blancos protestantes anglosajones” (WASP en inglés). Sus enseñanzas van a seguir cobrando víctimas, como los ocho mexicanos de la otra semana. Quién sabe cuántos desaparecidos de los que no se da información, pero los gringos blancos ya tienen metido en la cabeza que, igual que el dicho de mediados del siglo XIX en Estados Unidos: “No hay mejor indio que un indio muerto” (ahora somos los mexicanos en lugar que los indios).
La política de Trump para evitar la entrada a los migrantes a su País es un desastre.  Primero está de terco en levantar un muro más grande que el de Berlín, el que le va a costar un dineral al pueblo estadunidense y los migrantes van a seguir entrando por avión, por mar o por los túneles, pero nada los podrá detener.
O sea que el motivo de esta crisis mundial está en la guerra económica EEUU-China.

Por: Rafael Benabib / [email protected]