Hace mucho tiempo, en un día de primavera, Gabriel paseaba por un prado en cuyo centro encontró un árbol con un cartel que decía: soy un árbol viejo y encantado, si dices las palabras mágicas, lo verás.
Gabriel trató de acertar el hechizo, y probó con ‘abracadabra’, ‘supercalifragilisticoespialidoso’, ‘tan-ta-ta-chán’, y muchas otras, pero nada. Rendido, se tiró suplicante, diciendo: “¡¡por favor, arbolito!!”, y entonces, se abrió una gran puerta en el árbol.
El árbol contaba con 130 años y mucha sabiduría, mientras que todo estaba oscuro, menos un cartel que decía: “sigue haciendo magia”. Entonces el niño dijo “¡¡Gracias, arbolito!!”, y se encendió dentro del árbol una luz que alumbraba un camino hacia una gran montaña de juguetes y chocolate.
El niño pudo llevar a todos sus amigos a aquel árbol y tener la mejor fiesta del mundo, y por eso se dice siempre que “por favor” y “gracias”, son las palabras mágicas.
 
¿Cuántos años tenía el árbol?

¿Por qué crees que las palabras mágicas eran “por favor” y “gracias”?


Cumple los criterios de The Trust Project

Saber más

Síguenos en Google Noticias para mantenerte siempre informado