El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este lunes que fuerzas estadounidenses destruyeron una “gran instalación” la semana pasada, la cual, según él, estaba relacionada con operaciones de narcotráfico que involucran a Venezuela. El mandatario hizo estas declaraciones durante una entrevista en un programa de radio estadounidense.
Trump afirmó que la estructura atacada era “una planta grande” desde donde se organizaban embarcaciones presuntamente usadas para el envío de drogas, y señaló que su destrucción representa un golpe importante a las redes criminales que operan en la región. Sin embargo, el mandatario no ofreció detalles sobre la ubicación exacta del objetivo ni sobre las autoridades o unidades que ejecutaron la acción.
El presidente explicó que la instalación fue neutralizada “hace dos noches” y que con esa acción su país ha dado un paso más en la ofensiva para frenar el tráfico de estupefacientes hacia Estados Unidos. Trump ha sostenido en repetidas ocasiones que las coordinaciones marítimas para el narcotráfico desde Venezuela han sido una prioridad en su política de seguridad, aunque no ha presentado pruebas públicas de los vínculos directos entre el gobierno venezolano y estas actividades ilícitas.
Hasta el momento, Ningún funcionario venezolano ni gobierno regional ha confirmado oficialmente que un ataque de este tipo se haya producido. Asimismo, las autoridades de Estados Unidos —incluyendo la Casa Blanca, el Pentágono y la Agencia Central de Inteligencia (CIA)— han evitado hacer declaraciones públicas para respaldar o contextualizar la afirmación de Trump.
Analistas señalan que, si se comprobara que la operación tuvo lugar dentro de territorio venezolano, sería la primera acción militar de este tipo en tierra firme asociada con la campaña antidrogas impulsada por la administración estadounidense, que hasta ahora se había desarrollado principalmente en aguas internacionales del Caribe y el Pacífico.
La tensión entre Washington y Caracas ha aumentado en los últimos meses, en medio de acusaciones cruzadas sobre la implicación del gobierno venezolano en redes de narcotráfico y un aumento de operaciones militares y de inteligencia orientadas a desmantelar a los grupos criminales que, según Estados Unidos, utilizan rutas marítimas para transportar drogas hacia su territorio.
