En el trabajo diario la cuadrilla encuentra desafíos, como los roces con la gente que abandona su basura

Ellos conocen el dicho que reza que “la ciudad más limpia no es la que más se barre, sino la que menos se ensucia”, pero, con base en su larga experiencia en el barrido manual del primer cuadro de Jiutepec, saben también que sólo es una expresión, o un buen deseo, porque en la realidad, si un día no salen a barrer, la basura se apodera inmediatamente del paisaje.

Así, el trabajo que los barrenderos realizan desde temprana hora, es lo único que explica la limpieza que todas las mañanas luce el Zócalo del municipio, y las calles y avenidas aledañas.

A propósito del Día del Barrendero, que se celebra este 8 de agosto, y a manera de tributo, ayer platicamos con Alfonso Sosa, Víctor Daniel Ocampo, Esveidi López y Remedios García, parte de la cuadrilla de limpia del gobierno que encabeza actualmente Rafael Reyes.

Alfonso Sosa tiene 70 años de edad, de los cuales 23 ha sido barrendero, y en la actualidad es el responsable de coordinar los trabajos de un equipo de 10 personas.

El trabajo no es complicado y, como barrenderos, gozan del reconocimiento de la comunidad, aunque Víctor Daniel indica que cada vez son menos las personas que valoran su labor, y más las que les faltan al respeto y los confrontan.

“La basura nunca se va a terminar y estamos agradecidos con la gente porque por eso tenemos trabajo, pero cada vez es más común que en lugar de que colaboren a mantener limpios los espacios, nos hagan maldades”, platican Alfonso y Daniel.

El primero recuerda que los vecinos barren los patios de sus casas y en lugar de recoger su basura, la avientan a la banqueta, sin tomar en cuenta que ellos la acababan de barrer; mientras que Daniel refirió que es común que las personas utilicen los botes de basura de mano para abandonar la basura de sus casas.

Ambas situaciones les han provocado roces con los habitantes, mismos que se compensan con las muestras de agradecimiento de otros les dan por mantener limpio el primer cuadro del municipio de Jiutepec.

Hemos tenido algunos conflictos porque les pedimos que no depositen su basura en los contenedores para basura de mano.”

Víctor Daniel Ocampo, barrendero

Los pepenadores se han convertido en sus “enemigos” Los barrenderos de Jiutepec padecen la labor de los pepenadores, no porque registren entre la basura en busca de materiales reciclables, sino porque esparcen los desechos sin ninguna consideración.

Los días que más basura encuentran y tienen que recoger antes de que levante el Sol, son los de carnaval y de fiestas patronales y cívicas, como la del 15 de

septiembre, pero coincidieron en señalar que barrer las calles es una noble labor que les da la oportunidad de convivir todos los días con la comunidad.

Cumple los criterios de The Trust Project

Saber más

Síguenos en Google Noticias para mantenerte siempre informado

Sigue el canal de Diario De Morelos en WhatsApp