Tras una tradicional cena navideña, David Dowell, un hombre australiano que sufría de vómitos, dolor abdominal y fiebre, fue a dar a la sala de emergencias de un hospital con la creencia de que alguno de los alimentos ingeridos durante la celebración le había caído mal; sin embargo, tanto él como sus familiares estaban omitiendo un detalles que ahora se cree le costó la vida. 

Aunque el caso se dio hace más de medio año, fue hasta ahora que la familia del fallecido lo hizo público en busca de respuestas y sobre todo para que no vuelva a sucederle a nadie, pues todo apunta a que el hombre, que era padre de tres hijos, murió tras comerse a un geco. 

Parece extraño, pero Allira Bricknell, la pareja del hombre relató que en algún punto de la noche alguien lo retó a ingerir al animal y él lo hizo, aunque en aquel momento ella no se dio cuenta hasta que ya en el hospital los médicos determinaron que el paciente tenía salmonela y comenzaron a indagar sobre las posibles causas. 

Desafortunadamente, Dowell no reaccionó a los fármacos suministrados por el equipo médico y los síntomas se agravaron rápidamente; su voraz estaba inflamado, sus pulmones se llenaron de agua y uno a uno sus órganos comenzaron a presentar fallas. 

Una semana después de ser diagnosticado, el 11 de diciembre David murió durante una cirugía con la que planeaban mejorar su estado de salud. Al respecto, su familia declaró que “prácticamente, se pudrió de adentro hacia afuera”. 

Actualmente, la familia no puede comprender cómo una enfermedad como la salmonela pudo haber llegado al organismo de David deteriorándolo tan rápido y hasta la muerte. Sin embargo, su novia parece tener claro que todo fue a causa del reptil. 

"No sabemos con exactitud como pasó, pero en el certificado 
de defunción se mencionó la ingesta de un geco, así que supongo que fue eso”
ALLIRA BRICKNELL