Argentina quedó conmocionada tras el hallazgo de los cuerpos de Morena Verri (20 años), Brenda Del Castillo (20) y Lara Morena Gutiérrez (15), tres jóvenes que habían desaparecido el viernes 19 de septiembre y cuyos asesinatos fueron transmitidos en vivo a través de redes sociales.
Las víctimas fueron encontradas enterradas en una vivienda de Florencio Varela, al sur del conurbano bonaerense, luego de permanecer cinco días desaparecidas. La investigación apunta a un crimen ligado al narcotráfico y al crimen organizado, ejecutado con extrema violencia como forma de castigo.
El ministro de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, Javier Alonso, informó que las jóvenes —dedicadas al trabajo sexual— subieron voluntariamente a una camioneta blanca en el barrio La Tablada, engañadas con la promesa de asistir a un evento. Una cámara de seguridad registró el momento. Horas más tarde, el vehículo apareció incendiado.
#Argentina l Morena Verri, Brenda Del Castillo, de 20 años, y Lara Gutiérrez, de 15, fueron víctimas de un engaño. Les dijeron que estaban invitadas a una fiesta, pero era una trampa. Ellas abordaron una camioneta blanca, rumbo a la "fiesta" pero en realidad era para masacrarlas. https://t.co/DxXegXBIS8 pic.twitter.com/Xndmfr9n9A
— Señal Capital (@senalcapital) September 25, 2025
De acuerdo con la investigación, ese mismo viernes las víctimas fueron sometidas a torturas que culminaron en su asesinato. Lo más perturbador es que el crimen fue transmitido por Instagram Live en un grupo cerrado. Durante la transmisión, el supuesto líder criminal pronunció: “Esto es lo que le pasa al que me roba droga”.
Las autopsias preliminares revelaron la brutalidad del ataque, en particular contra Lara, de 15 años, a quien le amputaron dedos y una oreja antes de degollarla. Según Alonso, se trató de una “sesión de tortura y asesinato” con la que el capo buscaba mostrar poder.
#NiUnaMenos
En una casa de Florencio Varela, #Argentina, hallaron los cuerpos Brenda del Castillo (20), Morena Verdi (20) y Lara Morena Gutiérrez (15), reportadas como desaparecidas desde el viernes pasado. pic.twitter.com/6Cyt2mQUR0— NotiCancha (@porqueTcol) September 24, 2025
Hasta el momento, las autoridades han detenido a 12 personas vinculadas al caso y mantienen la búsqueda del presunto cabecilla, un joven de 23 años apodado “Pequeño J” o “Julito”, de nacionalidad peruana, quien operaría en la villa 21-24, entre Barracas y Nueva Pompeya.
Organizaciones feministas y de derechos humanos exigieron justicia inmediata y mayor acción del Estado frente a la violencia machista y la complicidad del crimen organizado. Marchas de repudio se realizaron en Flores y La Tablada, mientras la investigación continúa para dar con todos los responsables.
