A largo plazo, la diabetes en perros y gatos puede ocasionar consecuencias como ceguera, o de circulación

“Así como los humanos, tanto los perros como gatos también pueden desarrollar diabetes. Factores como una mala alimentación, la disminución del ejercicio y el aumento de peso provocan un desequilibrio entre los niveles de glucosa e insulina de nuestras mascotas, dando como resultado un mayor riesgo de que desarrollen diabetes mellitus, una enfermedad crónica que va en aumento y tiene mayor incidencia en animales de edad avanzada -alrededor de los 10 años de vida-, pero eso no significa que no se pueda presentar en animales jóvenes”, explicó el especialista en Medicina Veterinari a Alejandro Sánchez.

Si bien la diabetes es una enfermedad que no duele o que no tiene manifestaciones físicas a primera vista, hay algunas señales que nos pueden indicar que nuestro perro o gato ya presenta dicha enfermedad, por lo que es importante llevarlo a una evaluación con el médico veterinario:

“A largo plazo, la diabetes en perros y gatos puede ocasionar consecuencias como ceguera, problemas de circulación, daño renal irreversible e, incluso, la muerte”, compartió Alejandro Sánchez, Médico Veterinario Zootecnista e integrante de la Unidad de Animales de Compañía de MSD Salud Animal en México.

Razas más propensas, de caninos y felinos

Hay algunas razas que son más propensas a desarrollar diabetes. En el caso de los perros, esta condición es más común en razas como Samoyedo, Alaska malamute, Schnauzer miniatura, Caniches y Springer Spaniel. 

En cuanto a los felinos, los gatos domésticos de pelo corto y de pelo largo, así como la raza de gatos Burmes, desarrollan dicha afección con más frecuencia, siendo los machos los más afectados en el caso de los gatos.

Para detectar oportunamente la diabetes y otras enfermedades en nuestras mascotas, las visitas frecuentes con el especialista son fundamentales. Los especialistas recomiendan programar citas con el Médico Veterinario, al menos, dos veces al año para realizar un examen físico general, un examen de glucosa y los análisis de laboratorio que él considere pertinente.

Los especialistas recomiendan programar citas con el veterinario, al menos, dos veces al año.

Atentos a:

Tres señales de que tu mascota puede tener diabetes

 

Come mucho: 

Aunque su organismo tiene el azúcar suficiente para generar la energía que necesita, las células no la detectan y, por ello, piden más alimento. A este efecto se le conoce como polifagia. 

Orina mucho y toma mucha agua: 

La diabetes provoca un aumento en la cantidad y la frecuencia de la orina (conocida como poliuria). Esto sucede porque el azúcar sale a través de la orina, llevándose también el agua del cuerpo. Por lo que un perro o gato con esta condición tiene sed excesiva

Modificación del peso rápidamente: 

Nuestra mascota puede bajar de peso sin razón aparente y de forma rápida. Esto se debe a que el organismo utiliza la grasa de los músculos para producir energía. Incluso, esta pérdida de peso sucede, aunque el apetito no disminuya. 

 

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