Quién iba a decir que Fátima Bosch, la mexicana que se coronó Miss Universo y puso a medio mundo dentro de la polémica, sería también la protagonista involuntaria del primer jalón que terminó tumbando las fichas del dominó político de esta semana (daaaayyysinooo).
Entre festejos, notas y discursos, nadie imaginaba que el verdadero notición caería del lado de la Fiscalía: la renuncia de Alejandro Gertz Manero. Su salida, inesperada para algunos y más que lógica para otros, abre un capítulo nuevo en la procuración de justicia. Y como siempre en estos casos, el fondo no está en el hombre que se va, sino en el movimiento que habilita. Porque seamos sinceros: Gertz no era precisamente un ‘peso histórico’; más bien era alguien al que había que temerle más que respetarlo, un personaje duro, de estilo viejo, que imponía por presencia más que por resultados.
Su renuncia —acompañada de una invitación diplomática bastante cortés para convertirse en embajador— deja en el aire una pregunta que vale más que un rumor y menos que una teoría conspiranoíca: ¿cuál fue la verdadera razón de su salida? Ahí la dejo, sin mala fe, nada más reconociendo que en la política mexicana nada se mueve sin razón. Pero lo importante no es mirar hacia atrás, sino hacia adelante. Aquí es donde este movimiento cobra verdadero sentido estratégico. La seguridad pública hoy requiere una coordinación milimétrica entre la FGR, el gabinete de seguridad, los estados y los cuerpos de inteligencia.
Y la realidad es que Gertz Manero operaba como un actor aislado, de método rígido y poco abierto a la colaboración. Su salida abre espacio para un perfil más compatible con la estrategia que el gobierno ha venido afinando: mayor territorialidad, más cooperación institucional y un enfoque más fuerte en inteligencia y desmantelamiento financiero de estructuras criminales.
El relevo —sea Ernestina Godoy o quien termine llegando en la terna— tiene la oportunidad de imprimir un liderazgo que converse, que articule, que se sume al ritmo y no lo frene. Alguien que entienda que la Fiscalía no solo persigue delitos: construye resultados, genera información clave, marca prioridades y acompaña la política de seguridad en sentido amplio.
Y aquí viene otro punto importante: la confianza pública. Con tantos casos emblemáticos pendientes, tantas carpetas sin cierre y una percepción ciudadana que no termina de recomponerse, un cambio en la cabeza de la FGR no es menor. Puede mandar un mensaje de renovación institucional, de reordenamiento y de que la justicia necesita moverse, no estancarse en inercias personales. Por eso, lejos de leerse como una crisis, esta renuncia puede interpretarse como un ajuste necesario, uno que se alinea con la ruta de seguridad que el País necesita para 2026: claridad, coordinación y liderazgo.
Si el movimiento sirve para refrescar prioridades, abrir comunicación y darle a la Fiscalía un rol más activo y menos introvertido, entonces no solo llegó a tiempo: llegó con sentido. Porque al final, lo que importa no es quién se va, sino qué puede empezar a hacerse ahora que ese espacio quedó libre.
Y si la salida de Gertz facilita una Fiscalía más dinámica, más cercana al gabinete y más efectiva, el País podría estar por ganar más de lo que hoy parece. No está de más decir que esto es a título personal. Fuera de contexto: Y hablando de cosas que sí dan gusto, el STS Forum llegará a Morelos este 4 y 5 de diciembre, y no es cualquier fiestecita académica: es de esos eventos que normalmente solo ven en Japón o en ciudades de talla mundial. Que aterrice aquí es un guiño de que el Estado trae reflectores encendidos y ganas de jugar en ligas mayores.
Este es el tipo de encuentros que le cambia la conversación a Morelos… para bien. 6x6: ¡Qué fácil era ver las luchas en los años noventa! No solo se podía ir a la gloriosa Arena Isabel, sino bastaba también con prender el televisor un sábado o domingo y disfrutar del CMLL y AAA en señal abierta. A esa era de la lucha libre mexicana los estudiosos le llaman ‘el boom de la TV’, uno de los momentos de mayor popularidad del deporte, cuando millones nos enamoramos de él. El mundo cambió en un par de décadas y ahora estamos en la era del streaming y las redes sociales, donde todo es más sencillo… ¿verdad?
El CMLL agarró la onda de inmediato y convirtió su canal de YouTube en su medio para transmitir sus funciones en vivo completamente gratis… ¡Ah, no, perdón! Me informan que hay que pagar una suscripción mensual y entre más alto nivel (y más alto el pago) más ‘en vivo’ puedes ver las funciones. Quien no lo hace se queda como la fanaticada de Taylor Swift escuchando su concierto desde un puente afuera del Foro Sol, cazando por ahí una transmisión random, escueta y recortada en TUDN a través de VIX (que también tiene costo).
La AAA, por su parte, transmite programas y eventos en Space y HBO, pero también los libera gratis por YouTube. TV Azteca mantiene derechos, aunque por alguna razón transmite los sábados a medianoche… por algo los del Ajusco están como están.
Y a partir de 2026 la nueva casa de AAA será Fox Channel/Tubi, que además la distribuirán para el resto de Latinoamérica. Por ahora sus eventos serán gratuitos… pero ya veremos. Porque, como dicen por ahí: ‘Lo mejor de la vida es gratis… en la compra de todo lo demás’. ¡Saludos!
