Hay momentos en que la naturaleza nos recuerda quién manda. Este octubre ha sido uno de esos, con comunidades enteras enfrentando situaciones difíciles: calles anegadas, caminos cortados, familias desplazadas y miles de personas trabajando a contrarreloj para salir adelante. Lo cierto es que, más allá de la emergencia, lo que impresiona es la respuesta de la gente. En cada rincón del País aparecen manos dispuestas a ayudar: vecinos que comparten lo poco que tienen, jóvenes que organizan centros de acopio, brigadistas que no se detienen ni un minuto. México vuelve a demostrar que, cuando se trata de tender la mano, no hay distancias ni diferencias que valgan. Por eso, ahora no es momento de usar la tragedia como bandera política. No se vale lucrar con el dolor ni aprovecharse del caos. Lo que toca es sumar, apoyar y estar al pie del cañón. Las emergencias naturales no distinguen ideologías y la solidaridad tampoco debería hacerlo. Pero también hay que decirlo: no todo puede quedarse en la buena voluntad. Las lluvias de estos días nos enseñan, una vez más, la urgencia de prevenir. No basta con reaccionar cuando el agua ya anda por los tobillos; hay que anticiparse. Cuidar nuestros ríos, reforzar los bordos, limpiar los drenajes, revisar la infraestructura y planear mejor las ciudades. La prevención no suena tan heroica como el rescate, pero es la que realmente salva el día. Y mientras tanto, a quienes estamos a salvo nos toca no quedarnos cruzados de brazos. Toda ayuda cuenta: donar, compartir información útil, apoyar con lo que se pueda. México siempre sale adelante, pero ojalá esta vez también aprendamos a hacerlo antes de que la tormenta nos alcance. Porque al final, lo que nos define no es la fuerza del desastre, sino la fuerza con la que respondemos juntos. No está de más decir que esto es a título personal. Fuera de contexto: Tal vez me ganó el nacionalismo y me fui de boca por pecar de optimista, pero la verdad es que la Selección Mexicana Sub-20 la pasó mal en el Mundial de Chile contra Argentina y no hubo forma de romper la jerarquía que tienen sobre nosotros. A Gilberto Mora no lo dejaron jugar, lo trajeron a patadas y además la estrategia del entrenador nacional fue un desastre, sin capacidad de reacción. Lo rescatable es que esta generación, que recuerda a la de Giovani dos Santos y Carlos Vela, no se quede solo en promesa. Ojalá den el salto a Primera o incluso a Europa, que el talento ahí está. 6x6: Andrade ‘El Ídolo’ está cerrando ciclos. Y no me refiero a su separación de la multicampeona Charlotte Flair, sino a que también puso punto y aparte (por segunda ocasión) a su relación con la WWE. Cansado del poco protagonismo y de las escasas oportunidades titulares, decidió firmar (por segunda ocasión) con AEW, que de inmediato lo presentó en uno de sus shows de TV. Pero esta apresurada aparición podría traerle serias consecuencias en Estados Unidos, pues aparentemente se violó una cláusula de su contrato con WWE que le prohibía tener apariciones en territorio estadounidense durante los 90 días posteriores a su salida de la empresa. Ahora, el exIngobernable podría enfrentar una suspensión de un año en los cuadriláteros norteamericanos. ¿Y en México? Si la sanción se hace efectiva y queda inhabilitado, se frustraría su esperado regreso al CMLL, debido a la alianza que mantiene con AEW. No obstante, eso no le impediría luchar en empresas pequeñas. De hecho, hace unos días ganó el campeonato máximo de The Crash, en Tijuana, y tiene fechas programadas en Puerto Rico y Europa. Veremos si el reclamo de WWE prospera o si pronto podremos ver a La Sombra de vuelta en la Arena México, reviviendo su rivalidad con Volador Jr. O buscando venganza contra el heredero de quien lo desenmascaró: Atlantis Jr. ¡Saludos!
