En el marco del Aniversario de la Constitución Mexicana, el escenario político nos presenta una amalgama de decisiones y propuestas, encabezadas por el Presidente Andrés Manuel López Obrador. Mientras ya anunció que presentará un paquete de reformas significativas a la Carta Magna, es fundamental que todos los actores políticos, incluida la oposición representada por el PRI, PAN, PRD y Movimiento Ciudadano, enfoquen sus acciones en el interés colectivo, dejando de lado agendas partidistas, porque haciendo cuentas, a Morena no le alcanzan sus votos para sacarlas adelante.
En otros asuntos que también competen a la cumpleañera (o sea, la Constitución), la anulación de la Ley de la Industria Eléctrica por parte de la Suprema Corte ha desencadenado una serie de eventos que merecen ser analizados con detenimiento. La respuesta del Presidente, al proponer una nueva reforma energética ‘como la de Adolfo López
Mateos’, plantea interrogantes sobre el camino que debe seguir México en el sector energético. Es imperativo que, en este proceso, se participe activamente y que las opiniones que se emitan se hagan de manera fundamentada, ¡vaya! que se contribuya a un diálogo constructivo en beneficio de la nación.
En este contexto, es un llamado a la reflexión para la oposición política. Es crucial que estos actúen con responsabilidad y objetividad, considerando los intereses del pueblo por encima de las agendas partidistas. La tendencia a la confrontación por el simple hecho de llevar la contraria o por intereses particulares no contribuye al fortalecimiento de la democracia ni al bienestar de la ciudadanía.
Es momento de que la oposición y también el partido en el gobierno demuestren su compromiso con el servicio público, ejerciendo su función legislativa de manera consciente y transparente. La toma de decisiones no debe basarse en motivaciones personales o partidistas, sino en una evaluación objetiva de las propuestas y sus impactos en el conjunto de la sociedad.
¡Es por eso que no hay que aguar el ‘cumple’ de la Constitución! Las reformas propuestas y los debates que se avecinan requieren una participación responsable de todas las fuerzas políticas, con el fin de construir un México más fuerte y equitativo.
Antes de que todos empiecen que quieren pastel, mejor vámonos con lo bueno, lo malo y lo feo.
Lo bueno: La revisión de la Ley de la Industria Eléctrica plantea la protección de los intereses nacionales en el sector energético, sin duda. Lo malo: Las tensiones y críticas que van a generar los debates acerca de este tema e impulsados por la oposición se centrarán en confrontaciones que en soluciones, lo más seguro. Lo feo: En el remoto caso de que este paquete de reformas llegue a pasar el filtro que significa el Congreso, en la Suprema Corte las van a echar abajo, de mi se acuerda.
No está de más decir que esto es a título personal.
Fíjense nada más que… por si no lo sabía, gracias a un mal cálculo por parte de los que aprobaron la Reforma Política de 2014, hasta hace un par de semanas, este año íbamos a tener, a nivel federal, dos legislaturas activas, cosa que, ¡bendito sea el creador!, ya se solucionó, así que, pues ya estamos librados de tener que pagar, por un mes, el sueldo 1,000 diputados y 256 senadores. ¡Qué ofertón! ¿A poco no?
Fuera de contexto: Definida la fórmula de candidatos de Morena que representarán a Morelos en el Senado, en primera posición Víctor Mercado y en segunda Juanita Guerra.
¡Saludos!
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