Pésame (microcuento)
Conmovido por el papel ingrato de la báscula, que carga a los pesados del mundo, subí a darle el 'pésame'.
Impávida, asumida en su resignación de tortuga milenaria, me miró con desdén (casi puedo jurar que percibi una sonrisa en su expresión binaria), y un parpadeo anunció el saludo electrónico: - ¡Bienvenido a gordo!
Mi mejor intención fue apabullada sin piedad.
Me bajé y la dejé en la envidiable felicidad de librarse de un pesado como yo.
Desconocida (cuento)
En mi pueblo lo divertido de venir al IMSS (Instituto Mágico Surrealista de Salud -no confundir con el Seguro Social a cuyo personal le estoy sumamente agradecido), es que siempre aprendo algo nuevo de un mundo fantástico, que, si no fuera por la implícita tragedia de sus despropósitos operativos, lingüísticos y corporativos, sería una comedia bastante original.
Y salvo las sorpresas que cada nuevo diagnóstico agrega a mi inventario somático, esta vez sí se volaron la barda con el dato que acompaña el reporte del escrutinio a mi corazón feroz.
Yo siempre supe que mis genes pertenecíana una tribu orgullosa de sus raíces indígenas, 'mexicano por fortuna', y que la pureza de mi ADN en algún sentido era clara.
Pero en la última visita que hice (juro que no vuelvo a ir) descubrí que no. Que, según el oráculo de los señores de blanco, soy de raza desconocida.
El 2022 se registraron en México
7 mil 973 muertes por cáncer de mama y 7 mil por cáncer de próstata.
La información ayuda a tomar decisiones que pueden salvar vidas. ¡Luchemos vs el cáncer! ¿Qué clase de designación es esa? Habría sido más feliz si simplemente hubieran puesto en mi reporte: Individuo de raza corriente cruzado con de la calle, o criollo, para estar a tono con el caló del pueblo al que pertenezco. O al menos con la definición de los veterinarios.
En la siguiente visita al doctor Hipocondriaco -ahora sí en el glorioso IMSS-leharé saber mi inconformidad y, para resarcir el honor de mi raza herida (desconocida) exigiré un estudio de genoma. A ver qué cara pone.
Sístole
Lenta fluye la sangre de la noche conmemorando su liturgia de paz breve tregua de silencio y compás del feroz instinto y su derroche. Savia de la vida y protectora del ritmo que a la vida le conviene
el ángel vigia que mantiene el soplo de deidades bienhechoras. Lleva el pulso del viento por la venas purifica de pecados el torrente y lo impulsa para hacerlo más potente posee el aura de las almas buenas.
Acepto sereno el poder de su sino yaceré confiando mi pulso vital a sus horas lentas, que no son final, ¡A esta hermosa noche de mi desatino! Agradezco el fuego que la hizo violenta y agitó los ritmos de mi corazón, al cielo y la vida por su inspiración... y a esta linda noche de mi sangre lenta.
