A casi tres años del incendio subterráneo en la ex mina de Tezontepec, habitantes de Jiutepec acudieron a la Secretaría de Gobierno del estado para exigir la expropiación inmediata del predio —de más de siete hectáreas—, su saneamiento integral y la declaratoria de contingencia ambiental en la zona, ante los riesgos a la salud y al medio ambiente.
Miguel Ángel Izquierdo Sánchez, vecino de Jiutepec y de la zona afectada, afirmó que la demanda busca una solución definitiva al siniestro que persiste desde abril de 2023 en lo que fue la mina y posteriormente un basurero ilegal.
Indicó que los niveles de partículas PM15 —derivadas de la combustión subterránea— han superado en el último mes el doble de lo considerado peligroso, con registros de entre 35 y 40 millonésimas de gramo emitidas al ambiente, cuando el parámetro de riesgo se establece en 15. Estas partículas, explicó, penetran directamente en los pulmones y representan un riesgo sanitario constante para la población no sólo de Jiutepec, sino también de municipios aledaños, debido a que las emisiones se dispersan en distintas direcciones según las condiciones del viento.
Los vecinos solicitaron que el Gobierno del Estado concrete la expropiación del terreno, actualmente de propiedad privada, y gestione ante la federación las acciones necesarias para el saneamiento conforme a la Norma 087 de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente. Argumentaron que en el sitio se han detectado materiales potencialmente cancerígenos y explosivos que nunca debieron depositarse ahí, además de que no existió autorización legal para operar como tiradero.
