WhatsApp reconoció que una defecto en su sistema permitió instalar software espía que robaba datos en algunos teléfonos celulares, e instó a sus mil 500 millones de usuarios a renovar la aplicación.

El gigante de la mensajería instantánea admitió la falla de seguridad, tras la revelación del diario británico The Financial Times, y pidió a sus usuarios actualizar a la última versión para evitar accidentes.

La aplicación de mensajería corrigió el error y pidió, además de actualizar la aplicación, que los usuarios mantengan al día el sistema operativo como medida de precaución para evitar invasiones a sus equipos.

De acuerdo con el diario británico, el software espía se instalaba con tan solo una llamada de voz tanto en la versión de WhatsApp para Android como para iOS, aunque no fuera contestada, y el usuario no lo notaba, pues la llamada no se reconocía.

Con solo esa llamada se accedía a las conversaciones encriptadas, datos de contactos, imágenes y cualquier información acumulada, es decir, los hackers tomaban el control del celular y el usuario se daba cuenta.

WhatsApp reconoció que desconoce el número exacto de los usuarios perjudicados y al parecer el objetivo era un “selecto número” y fue orquestado por un hacker experto.