Un teléfono móvil desafió las probabilidades al sobrevivir a una caída desde casi 5 mil metros, después de que la puerta de un Boeing 737 MAX 9 de Alaska Airlines se desprendiera en pleno vuelo sobre Portland, Estados Unidos.
El increíble hallazgo ocurrió cuando un internauta, identificado como Seanathan Bates, descubrió un iPhone en el arcén de una carretera cerca de Portland, en el estado de Oregon. Sorprendentemente, el dispositivo, que mostraba un correo electrónico de la aerolínea sobre el equipaje en su pantalla, seguía en modo avión y con la batería medio llena.
Bates compartió su fascinante hallazgo en la red social X, antes conocida como Twitter, publicando una foto del iPhone completamente intacto y funcionando sin problemas. "Sobrevivió a una caída de unos 5 mil metros perfectamente intacto", expresó Bates en su publicación.
Found an iPhone on the side of the road... Still in airplane mode with half a battery and open to a baggage claim for #AlaskaAirlines ASA1282 Survived a 16,000 foot drop perfectly in tact!
When I called it in, Zoe at @NTSB said it was the SECOND phone to be found. No door yet pic.twitter.com/CObMikpuFd
— Seanathan Bates (@SeanSafyre) January 7, 2024
La noticia pronto captó la atención de Jennifer Homendy, directora de la Agencia Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB, por sus siglas en inglés), encargada de investigar el incidente. Homendy expresó su agradecimiento por la información y manifestó su interés en conocer al afortunado hallador del dispositivo.
El accidente del Boeing 737 MAX 9 de Alaska Airlines, que resultó en la pérdida de la puerta de la cabina en pleno vuelo y la despresurización de la misma, generó una serie de repercusiones. Pasajeros citados por los medios estadounidenses relataron efectos impactantes, incluyendo la succión que arrancó la camiseta de un adolescente y aparentemente el teléfono móvil que estaba cargando.
@vee_wins bffr @Alaska Airlines #alaskaair #planemalfunction Funny - Gold-Tiger
Las autoridades de aviación civil impusieron una inspección de las naves y como consecuencia, las acciones de Boeing experimentaron una caída el lunes. El incidente destaca la resistencia tecnológica en circunstancias extraordinarias y plantea preguntas sobre la seguridad y la integridad de los dispositivos electrónicos en situaciones extremas.
