CUERNAVACA,  MORELOS - A pesar de que, para los perros de raza pequeña, en ocasiones su vida es más longeva, a partir de los 10 años tu mascota comenzará a manifestar cambios en su comportamiento, puede que esté más susceptible a enfermedades y tenga menos energía que antes.
En esta etapa, nuestro rol como sus dueños se debe enfocar en brindarle una buena calidad de vida, estar más al pendiente de su salud o comportamiento para evitar cualquier anomalía y darle más amor cada día por todo lo que comparten con nosotros.
Nuestra experta  la MVZ Esther Charles, te da algunas recomendaciones que puedes tomar en cuenta para los cuidados de tu mascota en estos momentos de su vida.

Alimentación para un perro senior
Durante esta etapa su alimentación es lo más importante. Por lo que debes estar al pendiente de que consuma un producto procesado de muy buena calidad, hecho a base de recetas caseras y que contenga los ingredientes necesarios para una nutrición balanceada.
En su dieta, el alimento húmedo - como el de Cesar ® - puede ser incluido para que ayudes a su hidratación diaria y facilites el momento de masticar, sobre todo para aquellos perros que a edad avanzada comienzan a perder piezas dentales.
Es muy importante que tu mascota esté muy bien hidratada, por lo que no debe haber un solo momento en el que no tenga agua limpia para beber a su alcance.

entretenimiento
En esta etapa, es probable que tu perro tome periodos de descanso más largos. Esto es normal; sin embargo, sus paseos y caminatas no deben suspenderse, ya que lo mantienen física y emocionalmente activo.
Procura que estos sean muy temprano o por la tarde, cuando el calor y el sol no son tan agresivos.
Ten mucha paciencia si en el momento del paseo tu perro se cansa en exceso o camina más lento. Recuerda que la edad hace estragos en su energía y en su cuerpo. Puedes llevar premios para motivarlo en dicha rutina.

Afecto constante
Tu afecto debe ser más cuidadoso en este tiempo. Ya que los perros se vuelven más sensibles y en algunos momentos más irritables. Quizás ya no quieran jugar como antes, se vuelvan más pasivos y no les guste mucho que los molesten.
A pesar de ello, busca siempre el momento para acariciarlo o ayúdalo a relajarse. Puedes fomentar algún juego mientras esté de ánimo para evitar que se vuelva apático, triste y se comience a aislar del núcleo familiar.
Es el mejor momento para hacerlo sentir más incluido en la familia. Así.

Redacción DDM
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