Colectivos de Morelos se reunieron en la Casona Spencer para realizar una jornada de bordado en memoria de víctimas de feminicidio, como parte de las acciones de visibilización rumbo al 8 de marzo. En esta ocasión, la actividad estuvo dedicada a Serymar Soto Azúa, asesinada el 4 de febrero de 2017.
Sandra Soto, hermana de la víctima, explicó que el encuentro tuvo como objetivo elaborar una playera bordada con el rostro de Serymar, la cual será utilizada en próximas protestas y movilizaciones para exigir justicia. “Como víctimas siempre aprovechamos todos los espacios para seguir nombrando a las víctimas de feminicidio”, expresó.
Detalló que en la jornada participaron alrededor de 20 a 25 mujeres, algunas de ellas también bordando los rostros de familiares víctimas de desaparición forzada y otros casos de violencia. Señaló que estas actividades son una forma de mantener presentes a las víctimas y denunciar la impunidad que persiste en muchos procesos.
Soto compartió que actualmente reside en Morelos por motivos de seguridad, debido a amenazas derivadas de su exigencia de justicia. Indicó que en el estado ha encontrado respaldo y acompañamiento por parte de colectivas como Existimos Porque Resistimos, con quienes logró tejer redes de apoyo a nivel nacional.
Agregó que estas jornadas se realizan cada 15 días, ante la cantidad de casos que permanecen sin resolución.
“Para el Estado son cifras, pero para nosotras son vidas arrancadas. Detrás hay familias, hijos, madres y hermanas esperando justicia”, afirmó.
Finalmente, Sandra, víctima indirecta, reiteró que su familia se sumará a la marcha del 8 de marzo en Cuernavaca y llamó a la sociedad a no normalizar la violencia feminicida.
“Nombrarlas es exigir justicia; olvidarlas es dejar que la impunidad continúe”, concluyó.
