El narcotraficante mexicano Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera fue sacado de su sitio de reclusión en esta ciudad y trasladado este jueves a algún lugar por ahora desconocido, según revelaron sus abogados a la cadena hispana de noticias Univisión.

Mariel Colón, abogada del equipo de defensa del narcotraficante, señaló que por ahora se desconoce el paradero de Guzmán Loera, ya que las autoridades guardan un hermetismo total sobre la prisión a la cual será trasladado luego de ser condenado este miércoles a cadena perpetua y 30 años más.

La sentencia fue emitida por el juez Brian Cogan, quien presidió su juicio que duró tres meses y en el cual se presentaron 56 testigos y que según las autoridades estadounidenses tuvo un costo de unos 50 millones de dólares.

Entre los delitos por los que se le levantaron cargos al narcotraficante de 62 años de edad figuran participación en una empresa criminal, conspiración internacional para producir cocaína así como para importarla y distribuirla, lavado de dinero y uso de armas de fuego.

Colon aseguró que desconocia a qué prisión sería trasladado Guzmán Loera, aunque se afirma que su destino es la prisión de alta seguridad de Denver, Colorado, la conocida como ADX “Supermax”, donde muchos presos permanecen aislados 23 horas al día y con el mínimo contacto humano, lo que ha sido calificado como la muerte en vida.

El penal, conocido como el “Alcatraz de las montañas Rocosas”, está protegido por alambradas con púas, torres de vigilancia, patrullas fuertemente armadas que resguardan sus instalaciones y francotiradores altamente especializados.

Las celdas están hechas de concreto y miden 2.1 por 3.6 metros, tienen una cama del mismo material cubierta solo por un delgado colchón y mantas, así como una ventana de poco más de un metro de alto y 10 centímetros de ancho por donde entra algo de luz, pero a través de la cual los presos no ven más allá del edificio.

Asimismo, en el reducido espacio hay un banco y un escritorio fijos, también de concreto, mientras que algunas celdas tienen radios y televisores en blanco y negro que transmiten programas religiosos, educativos y de interés general.

La comida se les suministra a través de pequeños agujeros en la puerta y su contacto con otros seres humanos se limita a los guardias y el personal de la cárcel, de acuerdo con medios de prensa.

Esta prisión de máxima seguridad alberga a los presos considerados más peligrosos o que están acusados de terrorismo, como Ted Kaczynski, el “Unabomber”; el conspirador de los atentados del 11 de septiembre de 2001, Zacarias Moussaoui y el terrorista de la Maratón de Boston, Dzhokhar Tsarnaev.

También se encuentra en ese presidio Simón Trinidad, excomandante guerrillero de las desaparecidas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, quien está acusado de conspiración terrorista, y el narcotraficante mexicano Francisco Javier Arellano Félix, uno de los exlíderes del llamado Cartel de Tijuana.