No han pasado ni dos semanas de la muerte de uno de los criminales más mediáticos de la historia contemporánea y sus restos corren peligro de enterrarse en una fosa común.

Por el momento tres personas se disputan los derechos sobre el cadáver de Manson, pero si ninguno de sus supuestos parientes logra demostrar su parentesco con el delincuente, el estado de California tendrá que intervenir.

Según las leyes vigentes en este estado del suroeste de Estados Unidos, el código de salud y seguridad estatal determina quién tendrá derecho de controlar la disposición de los restos de una persona fallecida.

 

Por orden de prioridad, quienes tienen derecho a decidir dónde descansará Manson son: una persona designada por Manson en un testamento, su cónyuge, hijos adultos, padres, hermanos adultos y otros adultos en los grados siguientes de parentesco (primos, sobrinos, etc.).

De acuerdo a datos de The New York Times, Manson se casó dos veces y en ambos matrimonios concibió al menos un hijo. Durante el primero nació Charles Manson Jr., que se suicidó en 1993, mientras que durante el segundo se procreó a Charles Luther, de quien no se sabe mucho.

Se cree que Manson tuvo un tercer hijo, un niño llamado Valentine Michael que fue procreado con Mary Brunner, una de las seguidoras del culto que Manson había iniciado en los sesentas y al que llamaba “familia”.

 

De esos tres hijos solo puede rastrearse un probable descendiente: Jason Freeman, nieto de Charles Manson Sr. e hijo de Charles Manson Jr.. Tiene 41 años de edad y en varias ocasiones ha declarado que “quiere darle a su abuelo un entierro digno”.

Para cubrir los costos de traslado y posterior entierro de los restos de su abuelo, Freeman abrió una solicitud en el sitio de donaciones GoFundMe, pero este fue cerrado por la plataforma al poco tiempo de haber acumulado 979 dólares.

A pesar de decir que es su nieto, Freeman no tiene pruebas de su parentesco con el criminal.

 

Otra persona que busca hacerse con los derechos sobre el cadáver de Manson es Matthew Roberts, hijo autoproclamado del autor intelectual de siete asesinatos y supuesto principal beneficiario en su testamento.

El problema con Roberts es que tampoco puede demostrar su lazo genético con Manson, así que si nadie de los tres candidatos logra su cometido, el Estado tendrá que intervenir y colocar los restos de Manson en una cripta comunal del cementerio Union de la ciudad de Bakersfield o donarlos a la comunidad médica de California para fines educativos o científicos.