Cuernavaca, Morelos.- El ciclo escolar en la entidad retomó su ritmo con éxito y sin incidentes mayores. La secretaria de Educación, Karla Aline Herrera Alonso, informó que el regreso a clases de más de 416 mil estudiantes de todos los niveles se desarrolló con saldo blanco en territorio morelense.
Del universo total de alumnos que volvieron a las aulas, cerca de 46 mil pertenecen al nivel medio superior y más de 20 mil al nivel superior. En varios casos, los estudiantes de bachillerato y universidad ya habían iniciado actividades desde la semana pasada según sus propios calendarios.
Un solo incidente en vacaciones
Pese al despliegue de seguridad, la funcionaria detalló que durante el periodo de asueto se registró un robo en el jardín de niños “Claveles”, ubicado en el municipio de Cuautla. Por este hecho, ya se interpuso la denuncia ante la Fiscalía General del Estado para dar con los responsables.
Sin embargo, Herrera Alonso subrayó que la jornada fue positiva gracias a la vigilancia coordinada entre los comités de vecinos, las autoridades de seguridad estatal y el apoyo de las fuerzas federales, quienes resguardaron los planteles educativos para evitar actos vandálicos.
Salud visual en riesgo por tecnología
Un dato alarmante revelado por la autoridad educativa es el impacto del uso excesivo de dispositivos electrónicos en los menores. Se ha detectado que cuatro de cada 10 estudiantes de educación básica en Morelos ya padecen problemas de salud visual relacionados con el tiempo frente a las pantallas.
Ante este panorama, se recordó que desde el pasado 11 de marzo se aplican lineamientos estrictos para regular el uso de teléfonos celulares y tabletas dentro de las instituciones. Esta medida busca no solo mejorar el rendimiento académico y la concentración, sino prevenir riesgos como el ciberacoso.
Corresponsabilidad con padres de familia
La secretaria hizo un llamado enérgico a los padres y tutores para que la restricción de tecnología no se limite a la escuela, sino que se mantenga una supervisión constante en casa. El uso prolongado de dispositivos puede exponer a los niños a contenidos inapropiados y afectar su salud emocional.
Finalmente, reiteró que estas normas de convivencia y salud son obligatorias tanto para escuelas públicas como privadas. El objetivo principal es garantizar que los entornos escolares sean espacios seguros, saludables y libres de distracciones tecnológicas que afecten el aprendizaje.
