El último año de las administraciones, tanto las de los municipios, como la del Estado, servirá para la reactivación de la obra pública, señaló el presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), delegación Morelos, Armando Núñez Iragorri.
En contraste con el optimismo que los empresarios tienen sobre la participación del sector en la obra municipal y estatal, Armando Núñez dijo que están decepcionados por la decisión del Gobierno Federal de entregar la construcción de nuevas carretas al Ejército y dejar fuera a las empresas especialistas en el ramo.
El presidente del organismo camaral explicó que en este 2024, los gobiernos locales intentarán atender el rezago que tienen en obra pública y ya hay montos económicos comprometidos.
Por ejemplo, dijo que ya tienen invitaciones para trabajar por parte del Ayuntamiento de Cuernavaca, de la Comisión Estatal del Agua (Ceagua) y del Instituto Nacional de Infraestructura Educativa (INEIEM), y esperan que sea un mejor año, luego del estancamiento que tuvo la construcción en 2023 y años anteriores, refirió el presidente de la CMIC Morelos.
“Se espera que desde enero empiecen a salir las obras para tratar de cerrar, a más tardar en mayo”, incluso antes de los comicios, programados para el 2 de junio.
Armando Núñez agregó que el monto económico primario estimado de inversión para este periodo es de unos 1,500 mdp, procedentes de las tres dependencias a las que se refirió.
Sobre lo que ocurrirá este año con la obra federal, Núñez Iragorri dijo que “es una lástima que se haya decidido entregar la obra al Ejército, aunque la construcción no sea su labor”, mencionó.
Advirtió que el impacto negativo será en cadena, porque dejará sin obra a las grandes empresas, las cuales ahora significarán una mayor competencia para las pequeñas por la obra privada, y Hacienda no tendrá el retorno económico en pago de impuestos, entre otros puntos negativos que tiene la decisión, desde el análisis de la CMIC.
ANTONIETA SÁNCHEZ / antonieta.sanchez@diariodemorelos.com
