Todavía no nos reponíamos de la determinación del Congreso de Baja California de aprobar “El Bonillazo” que pretende ampliar de 2 a 5 años su mandato al nuevo Gobernador y el escándalo que ha sido el observar, que el Presidente niegue su intervención, cuando las revelaciones destacan una acción concertada desde el Gobierno Federal para forzar el voto que no fue obsequiado por la oposición y finalmente, el fuerte rumor de la compra de votos.

 

Cuando…

Nos enteramos que se destinarán otros 60 millones de dólares (en total serán 90), para generar un programa de apoyo, ahora al hermano país de Honduras y a Centro América; como si aquí esos recursos no nos sirvieran para la compra de medicinas, promoción turística o combate a contingencias ambientales como el sargazo y los incendios en Quintana Roo.

Por si esto fuera poco, paralelamente alarmante, también nos enteramos que el Congreso de Tabasco, aprobó en comisiones y discutiría ayer, una reforma al Código Penal, propuesta por el nuevo Gobernador morenista, para sancionar penalmente a quien impida el libre tránsito ya sea mediante una manifestación, plantón o movilización ciudadana y para criminalizar con una pena de entre 6 a 13 años de prisión, a quien impida o trate de impedir por cualquier medio, el transito de personas que estén ejecutando trabajos u obras privadas.

Esto último me trajo a la mente, el famoso grito de Hugo Chávez: “¡No quiero una sola pancarta de protesta!”. Al cierre de esta columna, todavía no aprobaban ese bodrio legislativo; esperemos el verano ayude a modificar la famosa “Ley Garrote”.

Por si el verano todavía no acaloraba lo suficiente, aunque el sol siga quemando ¡Que nos vuelven a bajar la expectativa de crecimiento económico! tanto el Fondo Monetario Internacional, Citibanamex, Banorte, INEGI, Banxico, entre otros, todos nos bajaron la expectativa prácticamente a niveles de cero y el panorama de debilidad económica se asienta con datos duros como los de JP Morgan, que señalan que “parece inminente” una “recesión técnica”.

El Presidente ante los problemas descalifica y se engalla “todo lo que resiste, apoya”, expresa; quizás para quienes todo ven política funcione esa forma de tratar de salir del paso, sin embargo lo real, es que quienes tenemos que resistir son los ciudadanos en cada error, cada mala decisión o cada mala expresión, con las graves consecuencias negativas de impacto en diversos sectores.

Cada vez son más los indicadores que las cosas no van bien para México; el país no “resiste” cuando hablamos de una caída en la generación de empleo, de la inversión extranjera directa, en el sector de la construcción, en el turismo y un incremento en la inseguridad.

El ataque frontal a los organismos autónomos, otro mensaje inequívoco de incertidumbre jurídica y de ambición por colonizar su independencia.

Todos esperaban que el verano ayudara a repensar las cosas y encaminarlas hacia la mesura.

Todos, menos los que se aferran a una hueca narrativa, de que las cosas van bien.

 

Guillermo Amerena Betancourt
amerenaguillermo@gmail.com