Un testamento es el documento legal donde una persona decide qué pasará con sus bienes tras su fallecimiento. Sin embargo, cuando no existe, es la ley la que determina quién hereda.
¿Quiénes pueden heredar sin testamento?
El orden de sucesión es el siguiente:
- Hijas e hijos (descendientes).
- Cónyuge, concubina o concubinario.
- Padres o abuelos (ascendientes).
- Hermanos, tíos, primos y sobrinos (parientes colaterales hasta cuarto grado).
¿Qué se hace en estos casos?
Cuando no hay testamento, los familiares deben iniciar un juicio sucesorio intestamentario, que incluye:
- Convocar a los posibles herederos.
- Declarar legalmente quiénes heredan.
- Nombrar un albacea (administrador de la herencia).
- Hacer inventario y avalúo de los bienes.
- Repartirlos conforme a la resolución judicial.
¿Por qué sí hacer un testamento?
El testamento no es sólo para personas con grandes patrimonios. Es un trámite que brinda certeza jurídica, evita conflictos familiares y permite designar:
- Un albacea.
- Un tutor para hijos menores.
- Un curador que supervise al tutor.
- Un legatario para bienes específicos.
En conclusión, hacer un testamento simplifica el proceso y protege a tus seres queridos.
