Los semáforos hoy en día nos ayudan a que las ciudades no se conviertan en un caos, pese a que existen personas que no respetan las señalizaciones, sabiendo que eso puede ser el motivo de una multa o, en el peor de los casos, una tragedia. 

¿Pero te has preguntado por qué los semáforos tienen tres colores? E incluso ¿quién lo invento?. 

En Londres de  1868 John Peake fue quien diseñó el primer semáforo de la historia, y se colocó por primera vez en una de las calles principales de Londres.

Los primeros semáforos no contaban con los colores que indicaban, lo que tenía que hacer el automovilista antes de implementar el semáforo manual, Peake utilizaba dos lámparas con gas precisamente con los colores rojo y verde, pero este primer diseño no funciono, explotando uno de ellos, ocasionando la muerte a un operador.

Años después, específicamente en 1912, Lester Wire retomó la idea de Peak y diseñó el primer semáforo con luces automáticas en rojo y verde, aunque en realidad a quien se le atribuye dicha actualización es a Wiliam Ghiglieri, quien obtuvo la patente del invento.

En 1914 se integró el tercer color que conocemos (ambar), mismo que funciona como preventivo para bajar la velocidad, pese a que hoy en día parece que la situación se revertió, pues quién no ha escuchado la frase: acelera, si pasas…

¿Por qué rojo, amarillo y verde?

Los semáforos copiaron el código de colores del sistema ferroviario, porque cuentan con un espectro de visibilidad alto y pueden reconocerse con facilidad a larga distancia.

También, otra de las razones por las que eligieron estas tonalidades es, porque en la mayoría de los casos de daltonismo es casi imposible confundirlos.