En redes sociales se hizo viral el caso de un joven de Cuernavaca que pidió un paquete de pollo frito de reconocida marca mediante app de entrega de comida, sin embargo, cuando el repartidor le llevó el pedido, el joven no pagó y se quedó con la comida.

Los hechos ocurrieron el viernes pasados, cuando un repartidor de Rappi fue contactado por un joven para llevarle un pedido de KFC por un valor de 350 pesos.

La dirección a entregar marcaba un domicilio de la colonia Nueva Santa María, en Cuernavaca.

Tras aceptar el pedido, el repartidor buscó a dirección y llevó la entrega. Asegura que salió un joven, el cual recibió el paquete y se metió a su casa para ir por el dinero, pero éste ya no salió.

El repartidor marcó al teléfono del joven pero ya no le contestó.

Asegura el afectado que el joven ya no salió, quedándose la comida, y no conforme con eso, dos sujetos que salieron de la misma casa, lo amenazaron, por lo cual decidió retirarse para no ver afectada su integridad.

Posteriormente, el afectado compartió el caso en redes sociales, mostrando la fachada de la vivienda donde habita el joven.

 

El padre sale a pagar el pollo

Tras esto, el padre del muchacho que se quedó con la comida, posiblemente por la vergüenza de habe sido ventilado el caso a la familia, contactó al repartidor para pagarle toda la cuenta, además de ofrecer una disculpa.