Hay ligeras acciones de nuestro día a día que en algunas ocasiones podemos empezar a normalizar, a pesar de que en gran medida pueden estar relacionadas con nuestra salud o en el peor de los casos en la de nuestros hijos.
Hoy te quiero platicar de un padecimiento que se presenta en niños y adultos, pero de manera distinta y por razones diferentes en la mayoría de los casos.
En las siguientes líneas hablaremos de: La apnea obstructiva del sueño en niños, el cual es un trastorno del sueño, en el que se registra un bloqueo parcial o total de la respiración del niño, mientras duerme, situación que se puede llegar a presentar varias veces durante la noche.
En los adultos por lo regular se refleja el efecto al día siguiente, cuando se encuentran somnolientos durante el día. Sin embargo, en los menores, en muchas ocasiones se refleja en problemas de conducta.
Como en todo padecimiento, el correcto tratamiento y detección temprana, son de gran ayuda para evitar complicaciones, de ahí que te daré la explicación adecuada de en qué consiste este padecimiento.
La apnea obstructiva del sueño en niños o pediátrica es una obstrucción de la vía respiratoria que genera durante el sueño cese del aire, lo que comúnmente podemos observar como ronquidos y principalmente esas pausas en las que falta el aire, en donde podemos decir que prácticamente le está faltando oxígeno al cerebro.
Para empezar, tenemos que decir que no es normal que los niños ronquen, de vez en cuando pueden generar algunos sonidos relacionados con la posición en que se encuentran dormidos, pero las pausas en la respiración no son normales dentro del sueño, por lo que los padres deben de poner mayor atención en este tema.
Es un padecimiento progresivo, que puede iniciar con ronquidos, o cuando los menores tienen alergias y obstrucción en la nariz o las amígdalas grandes, los periodos de falta de aire durante la noche se pueden ir haciendo mas frecuentes conforme pasa el tiempo, y es ahí cuando se habla de Apnea obstructiva del sueño.
Esta enfermedad en los adultos, se relaciona más con una obstrucción en la zona de la garganta, en donde las estructuras pierden laxitud y al momento de dormir y entrar en relajación, las estructuras caen en el cuello y obstruyen, lo mismo sucede si se padece sobrepeso, pero eso sucede en los adultos, aunque en los niños es distinto.
Los niños al no poder oxigenarse de manera adecuada durante la noche, presentan algunos factores que afectan sus actividades diarias, como cansancio, hiperactividad, falta de concentración en la escuela y un comportamiento hiperactivo.
No es un padecimiento como tal que se pueda heredar, pero en el caso de que se relacione con alguna alergia sí aparece el factor hereditario pero relacionado con la alergia, no con la apnea obstructiva del sueño en niños.
Los niños que tienen adenoides grandes o alergias, suelen tener ojeras, alguna marca en la nariz, o respirar por la boca, además de que no tienen un adecuado descanso y en casos extremos falta de peso o mojar la cama en las noches.
Los especialistas podemos detectar esta enfermedad, al realizar una inspección física general, en la que revisamos nariz, garganta, etcétera y con estudios específicos que incluso incluyen que el paciente se quede a dormir un día completo en el lugar donde se hará el diagnóstico.
Este padecimiento a largo plazo puede generar predisposición a que tengan alguna enfermedad relacionada con el corazón, como hipertensión o infartos a largo plazo y afectaciones en la calidad de vida del paciente.
Los niños que tienen una incorrecta respiración y lo hacen por la boca, pueden incluso presentar daños en el desarrollo de la cara e inclusive se puede deformar la mordida, por lo que la detección temprana de esta enfermedad es importante para un adecuado tratamiento.
Los niños con malformaciones en la cara o tórax, suelen desarrollar enfermedades de apnea obstructiva del sueño de forma grave, recordando que este padecimiento se puede presentar en cualquier etapa de la niñez.
El tratamiento es individual dependiendo de las causas, aunque en el 80% de los casos en los niños, se puede solucionar con una cirugía.
No es un padecimiento que se pueda prevenir, pero sí podemos detectar a tiempo para tener una adecuada calidad de vida.
Es importante no minimizar síntomas o características fuera de lo normal en los menores de edad.
Nos leemos en la próxima columna.
Sharon Flores Nájera | Otorrinolaringóloga / Cirujano de cabeza y cuello
