Londres.- Un equipo internacional de investigadores encontró que tal vez no solo las ratas habrían transmitido la peste durante la gran epidemia que afectó a Europa en el siglo XIV, causando la muerte de más de un tercio de la población en el continente.

Según la investigación conducida por científicos de las universidades de Oslo, Noruega, y de Ferrara, Italia, que analizó datos de mortalidad por la enfermedad en nueve ciudades europeas, el primer brote de Peste Negra puede ser atribuido en gran parte a pulgas y piojos del cuerpo humano.

Antiguamente se pensaba que las aves transmitían la enfermedad por aire y más tarde los estudiosos encontraron que los roedores y sus pulgas habrían sido responsables de la transmisión, ya que la bacteria Yersinia pestis, causante de la Peste, vivía en el cuerpo de las ratas.

Debido a esto se responsabilizó a los roedores de la serie de brotes de peste en Europa, pandemia que alcanzó su punto máximo entre 1347 y 1351. Sin embargo, el nuevo estudio publicado en la revista científica PNAS sugiere que también fue transmitida por pulgas y piojos que viven en las personas y su ropa.

Los investigadores utilizaron registros del patrón de propagación y escalas de datos de nueve ciudades de Europa.

“Tenemos buenos datos de mortalidad por brotes en nueve ciudades de Europa”, declaró a la cadena británica de noticias BBC el profesor Nils Stenseth, de la Universidad de Oslo, quien explicó que a partir de ello construyeron modelos de la dinámica de la enfermedad.

En siete de las nueve ciudades estudiadas, el “modelo de parásito humano” era mucho más marcado en el patrón del brote, pues reflejó cuán rápido se extendió y a cuántas personas afectó.

“La conclusión fue muy clara”, sostuvo el profesor Stenseth. “El modelo de piojos se adaptó mejor", ya que la propagación fue mucho más rápida que si hubiese sido transmitida sólo por las ratas, puntualizó.

Stenseth afirmó que el estudio era principalmente de interés histórico, utilizando la comprensión moderna de la enfermedad para descubrir lo que había sucedido durante una de las pandemias más devastadoras en la historia de la humanidad.

Pero, “comprender todo lo posible sobre lo que sucede durante una epidemia siempre es bueno si se quiere reducir la mortalidad (en el futuro)”, añadió.

La peste aún es endémica en algunos países de Asia, África y América, donde persiste en “reservorios” de roedores infectados, ya que entre 2010 y 2015 se registraron tres mil 248 casos informados en todo el mundo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Los investigadores sugirieron que para prevenir una futura propagación, la higiene es lo más importante.