Desde hace décadas, los científicos han explorado la posibilidad de que la música tenga un impacto en las plantas. Aunque no tienen oídos, estudios han demostrado que pueden percibir vibraciones y responder a ciertos tipos de sonidos. Pero, ¿realmente la música influye en su crecimiento o es solo un mito?
Las plantas y su sensibilidad al sonido
Las plantas reaccionan a estímulos del entorno, como la luz, el agua y la temperatura, pero investigaciones recientes sugieren que también responden a las ondas sonoras. No es que “escuchen” como los humanos, pero perciben vibraciones a nivel celular.
Estudios realizados por investigadores descubrieron que las vibraciones generadas por la música pueden alterar procesos biológicos, como la apertura y cierre de estomas (estructuras que regulan la entrada y salida de gases en las hojas).
Otras investigaciones exponen que ciertas frecuencias pueden acelerar la germinación y el crecimiento de las raíces, favoreciendo el desarrollo de la planta.
¿Qué tipo de música les beneficia más?
Experimentos han demostrado que no todas las melodías generan el mismo efecto en las plantas:
• La música clásica y las frecuencias armónicas parecen tener un efecto positivo, favoreciendo un crecimiento más fuerte y saludable.
• El rock pesado y los sonidos agresivos pueden generar estrés en las plantas, haciendo que crezcan menos o incluso que sus hojas se marchiten.
• Frecuencias bajas y sonidos naturales, como el viento o el agua, han sido asociados con una mejor absorción de nutrientes y mayor resistencia a plagas.
¿Mito o realidad?
Aunque la idea de que las plantas disfrutan de la música sigue siendo debatida en la comunidad científica, hay suficiente evidencia para afirmar que el sonido sí tiene un efecto en su desarrollo. La vibración de las ondas sonoras puede influir en la actividad celular, modificando la forma en que las plantas crecen y se adaptan a su entorno.
