En Morelos, donde los índices de obesidad y enfermedades crónicas no transmisibles se mantienen como uno de los principales retos de salud pública, especialistas destacan la importancia del etiquetado frontal de advertencia en alimentos y bebidas como una herramienta clave para mejorar la nutrición de la población.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), más del 30 por ciento de las calorías consumidas en México provienen de productos ultraprocesados, los cuales están directamente relacionados con el aumento de casos de obesidad, diabetes y enfermedades cardiovasculares. A nivel nacional, se estima que más de 40 mil muertes al año están asociadas con el consumo de bebidas azucaradas.
En el estado de Morelos, esta problemática no es ajena. Ocho de cada 10 adultos y cuatro de cada 10 menores presentan sobrepeso u obesidad, lo que incrementa su riesgo de padecer enfermedades no transmisibles. Frente a este panorama, autoridades de salud subrayan la importancia de que los consumidores puedan identificar de manera clara los productos con “exceso” de azúcares, grasas y sodio.
El nuevo sistema de etiquetado, implementado a partir de 2020 con la modificación de la NOM-051, permite advertir a la población sobre los nutrimentos críticos en los alimentos industrializados. Estudios han demostrado que este etiquetado mejora la intención de compra saludable entre personas de ingresos bajos y medios, sectores mayoritarios en entidades como Morelos.
Además de facilitar decisiones informadas, el etiquetado ha incentivado a que grandes compañías reformulen sus productos para reducir los ingredientes nocivos.
Sin embargo, especialistas del INSP advierten que aún se enfrentan retos importantes, como la baja difusión oficial sobre el uso del etiquetado, estrategias comerciales que intentan ocultarlo y amparos promovidos por la industria para evitar su implementación.
Frente a estos desafíos, se recomienda reforzar campañas de comunicación, vigilar el cumplimiento de la NOM051, capacitar a pequeñas y medianas empresas locales y evaluar el impacto del etiquetado en la salud pública morelense. La obesidad representa el 8.9% del gasto nacional en salud y genera pérdidas del 5.3 por ciento del PIB, por lo que este tipo de políticas resulta crucial para el bienestar social y económico del estado.
