Enfermedad “silenciosa” que demanda cambios en el estilo de vida, destaca médico

La hipertensión es una enfermedad “silenciosa” con alta prevalencia entre la población mexicana. “Es un padecimiento crónico degenerativo y está asociado a diversos factores como el sobrepeso, obesidad, mala alimentación, consumo de productos altos en sodio, entre otros”, indicó Daniel Álvarez Escobedo, médico adscrito a la Unidad de Medicina Familiar (UMF) No. 1 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Cuernavaca. En este sentido, explicó que una forma de mejorar la presión arterial es con la práctica de actividad física aeróbica (caminar, trotar, bicicleta, etcétera), así como aumentar el consumo de frutas y verduras en las comidas (desayuno, comida y cena). Asimismo, sugirió que en estos meses de confinamiento se lleven a cabo cambios en los estilos de vida, lo que incluye aprender a cuidar el estrés, dejar de fumar y evitar el consumo de alcohol. Cómo saber si es la presión Álvarez Escobedo explicó que la hipertensión se divide en dos tipos: secundaria, causada por enfermedades crónicas, y la multifactorial que se debe a factores genéticos. Dijo que este padecimiento con regularidad presenta síntomas leves, aunque también se caracteriza por dolor de cabeza intenso, mareo, zumbido de oídos, opresión en el pecho, falta de aire, entre otros síntomas. En caso de ser diagnosticado con hipertensión arterial, señaló, es importante tomar la presión diariamente y apuntarla para llevar un control y poder mostrarlo al médico. Recomendó a los derechohabientes acudir al menos una vez al año a un chequeo en los Módulos PrevenIMSS para realizar una detección oportuna de factores de riesgo.

Acciones para prevenir

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda cinco acciones para reducir la probabilidad de padecer hipertensión y sus complicaciones:

  • Llevar una dieta saludable: reducir el consumo de sal a menos de cinco gramos al día, comer cinco porciones de frutas y verduras, reducir las grasas (especialmente saturadas) y limitar el consumo de alcohol.
  • Realizar actividad física de forma regular al menos 30 minutos al día, y promoverla entre niños y jóvenes.
  • Mantener un peso adecuado a la edad y estatura. Cinco kilogramos menos de exceso de peso pueden reducir la tensión arterial.
  • Dejar de fumar y no exponerse al humo de productos de tabaco.
  • Manejar el estrés de manera saludable a través de ejercicios y relaciones sociales positivas

Fuente: IMSS Morelos.

 

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