¿Te has preguntado por qué se venden palomitas en el cine?

Pues todo sucede en 1929 cuando inicia el martes negro, los valores de la bolsa en Nueva York cayeron de forma fatal, produciendo una de las crisis más importantes de la historia de la economía moderna.

¿Qué tiene que ver esto con el cine?

Pues en esa época, la crisis de suministros escasearon y la gente comenzó a recurrir a los alimentos que eran más baratos y accesibles. Uno de ellos era el maíz.

En ese entonces los boletos al cine no valían mucho dinero, por lo que la gente solo iba para disfrutar, además de comprar palomitas de maíz antes de entrar a la función, claro que era un tentempié baratos para disfrutar durante la película. En un inicio tener comida dentro de las salas era prohibido, así que los dueños contrataron personas para revisar a la gente de que no escondiera comida.

En 1931 Julia Braden vio una oportunidad de negocio en las palomitas y el cine, así que decidió montar su propia empresa y empezar a vender palomitas dentro de las salas de cine a cambio de darles un porcentaje a los dueños. Fue así como los dueños de los cines comenzaron a cambiar de opinión y vieron una oportunidad negocio y por supuesto de aumentar sus ganancias, por lo que comenzaron a permitir el consumo de las palomitas dentro de las salas. Y comenzaron a venderlas ellos mismos.

Julia se hizo millonaria con la idea y los cines de negocio cambiaron su modelo de negocio, permitiendo comer dentro de las salas. En 1938 los propietarios ya no necesitaban un intermediario como Julia para vender palomitas. Comenzaron a producirlas ellos mismos, y obteniendo el 100% de las ganancias.


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