Cuernavaca.- Integrantes del Colectivo MARHI (Madres Recuperando a sus Hijos) exigen que el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) atienda sus casos con perspectiva de género y se revisen las múltiples irregularidades que han detectado en, por lo menos, tres juzgados.

Ayer, afuera de las instalaciones del TSJ, tres mujeres, integrantes del colectivo MARHI, denunciaron que han sido víctimas de violencia vicaria (violencia que tiene como objetivo dañar a la mujer a través de sus seres, especialmente de sus hijas e hijos) así como de violencia institucional, lo que las ha mantenido alejadas de sus hijos.

Pese a que existen elementos suficientes para demostrar que ellas merecen la guardia y custodia de sus hijos, las irregularidades y abusos en los juzgados, especialmente en el sexto, séptimo y octavo, las mantiene lejos de sus seres amados.

Paula Fierro lleva más de un año separada de su hijo, quien le fue arrebatado de sus brazos por su ex pareja quien labora como auxiliar judicial del Juzgado Octavo, haciendo uso de sus influencias para retener al menor. 

“Me quitaron la guardia y custodia de mi hijo, nunca lo supe, solo me notificaron que mi hijo ya no estaría conmigo, que su papá tendría la guardia y custodia. Además, yo tenía que pasar pensión alimenticia. Yo metí la demanda primero, en el Juzgado Séptimo debido a las amenazas que recibía de la ex pareja, quien al trabajar en el TSJ se siente protegido. Después de un año sigo sin mi hijo”, declaró.

Aseguró que así como ella hay decenas de mujeres que atraviesan por una situación similar, pero muchas no tienen los elementos para levantar la voz, ni siquiera para poder iniciar un juicio, por ello es que exigen al TSJ se analicen los casos con perspectiva de género y, sobre sin corrupción porque solo aleja a las madres de sus hijos.

Por: Marcela García

marcela.garcia@diariodemorelos.com

Cumple los criterios de The Trust Project

Saber más

Síguenos en Google Noticias para mantenerte siempre informado

Sigue el canal de Diario De Morelos en WhatsApp