El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Morelos hace un llamado urgente a la población para mantener un control adecuado de la presión arterial y así prevenir la enfermedad vascular cerebral (EVC), una condición que afecta el cerebro de forma transitoria o permanente. Si bien la EVC es más común en personas de edad avanzada, el neurocirujano Eulalio Valdez Taboada del HGR/ MF No. 1 de Cuernavaca, enfatiza que factores como el tabaquismo, alcoholismo y obesidad aumentan significativamente el riesgo.
El Dr. Valdez explica que la EVC se manifiesta de dos formas principales: EVC isquémica: Ocurre cuando un vaso sanguíneo en el cerebro se bloquea, ya sea por un coágulo que viaja desde otra parte del cuerpo (émbolo) o por un flujo sanguíneo cerebral insuficiente.
EVC hemorrágica: Se produce por la ruptura de un vaso sanguíneo, causando sangrado en el espacio alrededor del cerebro (subaracnoideo) o dentro del tejido cerebral.
Es crucial estar atento a los siguientes síntomas, que varían según el tipo de EVC: En la isquémica, los síntomas más frecuentes incluyen: desviación de la comisura labial (boca torcida), dificultad para hablar, pérdida de fuerza muscular en una o varias extremidades, alteración del estado de alerta.
En EVC hemorrágica, los pacientes pueden experimentar dolor de cabeza intenso y repentino, vómito, náuseas, alteración del estado de alerta, rigidez de nuca.
El tratamiento de la EVC depende del tipo y la gravedad. Para la EVC isquémica, se puede considerar la trombolisis (medicamento para disolver coágulos) y el uso de antiagregantes plaquetarios o anticoagulantes. En el caso de la EVC hemorrágica, el manejo puede ir desde la vigilancia neurológica hasta procedimientos quirúrgicos, dependiendo de la ubicación del sangrado.
