compartir en:

CUERNAVACA, MORELOS.- La Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología (SICyT) solicitó al Instituto Morelense de Procesos Electorales y Participación Ciudadana (Impepac) los recursos producto de las multas a los partidos durante las campañas.
Brenda Valderrama Blanco, titular de la SICyT, informó que el recurso de las multas a partidos políticos durante las precampañas ya fue entregado por el Instituto Morelense de Procesos Electorales y Participación Ciudadana.
El monto entregado en diciembre fue de un millón 600 mil pesos, ahora, sólo faltan las multas correspondientes a las campañas electorales y del que desconoce el monto, pero podrían ser alrededor de tres millones de pesos.
“Insistiremos con el Impepac porque sabemos que algunos partidos ya depositaron, otros están en proceso, esos recursos serán destinados a proyectos de corte social, como el curso de verano de corte científico”.
Además, otro de los proyectos que se contemplan es el de tener recursos para montar un exposición, similar a la de Darwin, que tendrá una duración de cuatro meses y se buscará traer conferencistas, talleres y otros especialistas en la materia. 
Dijo que por primera vez las infracciones que cometen los partidos políticos han servido para que este recurso se pueda reinvertir para el beneficio de los ciudadanos de la entidad morelense.
La titular de la SICyT confió en que esta medida continuará en los próximos procesos electorales debido a que les ha funcionado, porque pese al recorte presupuestal que se enfrentan con estos recursos puedan dar continuidad a programas y actividades. 

Partidos ya depositaron al Instituto
La Secretaría de Innovación tiene la certeza que los partidos ya entregaron el recurso al Impepac, y ahora esperan que este los destine para Ciencia y Tecnología.

1.6 mdp consiste el recurso correspondiente a las precampañas de 2015.
3 mdp es lo que podrían recibir por concepto de las campañas electorales.

Destino
Se aplicarán para la organización de cursos científicos y para montar exposiciones, como lo fue la de Darwin.

 

Por:  Marcela García  /  [email protected]