VELOZ COMO ha sido la vida en los últimos tiempos, hoy resulta claro que julio de 2018 parece cosa de la prehistoria y que se nos vino la noche en varios temas que hace casi dos años se daban por descontados.

La ilusión de la alternancia, ya no del centro-izquierda a la derecha y viceversa, sino hacia la izquierda progresista, se ha ido desdibujando en muchos rostros producto de la necia y a menudo indomable realidad.

Poco a poco aparecen rostros y voces, de entre aquellos 30 millones de mexicanos, que evidencian desencanto, quizá porque daban doble a sencillo que se cumpliría la ensoñación propia o la promesa escuchada.

LA DIVISIÓN de opiniones en una sociedad tan heterogénea como la nuestra es natural; no se ha visto ni leído que en los últimos 100 años háyase dado algo más parecido a la unidad que en la etapa de Cárdenas.

Pero la división en estos días va muy lejos, ahora más que nunca muy evidente por la masificación del flujo de mensaje a través de los varios medios digitales. Nunca como hoy la palabra “unidad” ha sonado más hueca.

De la euforia vista a mediados de 2018 se ha dado un gran salto al desencanto, en algunos casos ya muy evidente, en otros aparece con disimulo, y en algunos más con rabioso gesto de la herida negación.

MALA COSA que lejos del debate de ideas, el grueso del mexicano está en la acción propia para evadir la inseguridad, rasguñar la salud y en otro frente no desfallecer en lo económico… y todo ello divide aún más.

Decir que la cuota de 29 mil asesinatos/año es la irremediable herencia neoliberal que marca el futuro incluso “tetransformista” no va, ni que la pandemia está domada, con reportes de más de 100 muertos al día.

De manera paralela, el ámbito económico día a día agrava por el cierre de negocios, y es obvio que cada día se torna más difícil seguir igual, de tal forma que la preocupación e inquietud social va en incremento.

DICEN, LOS que dicen que saben, que habremos de aprender a convivir con el COVID-19; tal vez, sí, como hasta hoy se ha aprendido a convivir con la inseguridad, y de alguna forma con la misma economía.

 

opinion@diariodemorelos.com

Twitter: @ezapata1