SOLOS, PEOR. Ni con su líder el alcalde José Urióstegui ni solos, el Ayuntamiento y SAPAC pueden proporcionar a los habitantes de Cuernavaca los servicios.
Ayer dos bloqueos vecinales por falta de agua colapsaron la ciudad; ya no por la sequía, que era el pretexto de los directivos de SAPAC, sino por la ineficiencia de los servidores públicos que quedaron a cargo, y por la mala calidad de las empresas que contratan para la obra pública.
Vienen las lluvias más fuertes de la temporada, por tormentas y ciclones, y en Cuernavaca no pueden ponerse al corriente coon los taponamientos, con las fugas, con las reparaciones.
La autoridad municipal deja la responsabilidad en los ciudadanos respecto a la basura, con el llamado insistente a que no la saquen a las calles, sino hasta que pase el camión recolector.
Sin embargo, las mismas autoridades del área no vigilan la calidad del servicio que da la empresa recolectora; sus trabajadores no se llevan toda la basura, siempre dejan, la que se no alcanzan a recoger porque el chofer va rápido, o porque al lanzar las bolsas caen los residuos y ahí se quedan.
Tampoco se hacen cargo de la gente en situación de calle que por las noches, o a cualquier hora abre las bolsas de basura, revuelve, saca lo que les sirve y lo demás queda regado. En fin.
SORPRENDEN. En pocas semanas tras los jaloneos en la Fiscalía Antticorrupción, sorprende que otra carpeta se haya agilizado y lograran una puesta a disposición por de un ex funcionario de Graco Ramírez.
Empresarios celebraron la detención e indicaron que es importante que la Fiscalía dé resultados y cumpla el objetivo de combatir de forma eficiente la impunidad.
