UNO DE varios efectos del aumento del número de partidos políticos para la contienda del ya próximo 6 de junio, hoy lo confirmamos, es la falta de candidatos, no sólo con patas para gallo, sino los que fueran.
Al cerrar el plazo ampliado para el registro de candidatos, hace unos días el Instituto Morelense de Procesos Electorales y Participación (Impepac) mandó decir que el 21 por ciento de casillas quedó desierto.
Alias, los partidos políticos no tuvieron gente para cubrir las opciones para concursar por las diputaciones locales, presidencias municipales -con sus sindicaturas y regidurías- para la multitud de partidos políticos.
DE LOS 10 mil 994 nombres que se esperaban como candidatos a diputaciones y alcaldías, según dados del Impepac, se registraron 8 mil 694, cifra que podría bajar por inconsistencia entre los registrados.
¿Qué sucedió? De entrada, que son tantos los tiradores y tan pocas las presas, que las probabilidades de sacarse el premio de enchufe al presupuesto son remotas, sobre todo para los partidos de nuevo cuño.
Más aún, salvos dos-tres partidos con estructura, los demás tuvieron que improvisar literalmente a improvisados para apuntarse en la lista de aspirantes, y evidentemente ni así lograron el total de los registros.
SI LOS partidos políticos no sacaron de último momento el letrero de “Se recibe cascajo”, fue porque realmente habría sido estampa clara de la raquítica situación que sufren, producto de un serio descrédito.
Por supuesto, aquellos partidos que se manejan como franquicia comercial, esta temporada no fue tan productiva en términos de venta de candidaturas. Por el alto riesgo de no ganar, pocos habrán invertido.
El fin que el electorado seguramente se encontrará con una boleta plagada de gente que en una de ésas ni en su casa los conozcan y que del servicio público sepan lo que Salgado Macedonio de honorabilidad.
Y AHÍ vienen las elecciones 2021, dentro de 76 días, con la amenaza de un penoso desinterés del grueso de la sociedad, en razón de que la expectativa de una mejor calidad de vida se ha diluido hace buen rato.
Por: E. Zapata / opinion@diariodemorelos.com / Twitter: @ezapata1
