Y NO, tampoco en robo de vehículos automotores mejoran las cosas con la actual estrategia de protección y seguridad ciudadana, en un fenómeno que no es obra del crimen organizado en su totalidad.
El caso del jueves reciente, cuando se reportó el atraco de cuatro vehículos en el transcurso de 60 minutos en Cuernavaca no es de un día sí y otro también, pero ilustra la necesidad de prestar más atención.
Alias, no sólo en manos de las autoridades del sector sino también de los ciudadanos está el redoblar precauciones para reducir la probable pérdida de una parte del patrimonio e instrumento de desplazamiento.
LAS ODIOSAS y frías pero contundentes cifras sobre el delito de robo de vehículo automotor enseñan una trayectoria ascendente en Morelos, con 3 mil 372 (2018), 3 mil 285 (2019), 3 mil 731 (2020) y…
En el primer cuatrimestre de 2021 se han perpetrado mil 290 robos de los queridos “patas-de-hule” en tierra tlahuica, lo que da una proyección de 3 mil 870 al cierre de año, de no haber alguna acción disuasiva.
Alias, por la parte ciudadana hay que echar mano de bastones de inmovilización, alarmas sonoras, chips para desactivar motores y el paso de combustible, rastreadores, los “detente” y un largo etcétera.
DURANTE LA más reciente administración estatal se dijo que en las placas metálicas de los vehículos se incluiría un código de barras o QR vía el cual ojos electrónicos en las calles detectarían unidades robadas.
A la luz de las cifras arriba citadas, nada de esa tecnología ha servido para inhibir y recuperar en buen porcentaje los vehículos robados, lo mismo de forma violenta a los usuarios que sin la presencia de éstos.
No siendo la delincuencia organizada la autora de estos delitos en muchos casos, se infiere que hasta el facineroso de medio pelo se mueve con cierta comodidad, ante la ausencia del elemento inhibidor.
Y DEL robo de autopartes, ya ni profundizar, que no deja de ser un golpe recurrente en nivel hormiga para el bolsillo ciudadano. Y no, tampoco en estos casos el seguro acaba de sanear el costo y la rabia.
Por: E. ZAPATA / opinion@diariodemorelos.com / Twitter: @ezapata1
