FRÍOS, pero muy ilustrativos, los números más cercanos a la realidad indican que en Morelos el robo de vehículos de cuatro ruedas y motos es asunto mayor; la recuperación de automóviles arranca un “¡al menos!”

El Sistema Nacional de Seguridad reporta que en 2018 se registró el robo de 2 mil 445 autos, 203 al mes en promedio; la Comisión Estatal de Seguridad informó que en enero del ’19 se recuperaron 137 vehículos.

El año pasado fueron robadas 927 motocicletas, 77 cada mes en promedio; la cifra de recuperaciones en el reciente enero fue 14. O sea, 70 por ciento de recuperación de autos, y 18 por ciento de motos.

VALGA LA ola de denuncias sobre delitos contra las mujeres en las diversas redes sociales, que ha tenido énfasis en la Ciudad de México y se ha propagado a otras varias entidades, aunque no todo sea exacto.

Y debe servir porque este fenómeno no es nuevo, pero a fuerza de darse constantemente se “normaliza” en el ámbito social: en 2018 se registraron mil 77 delitos contra la libertad y la seguridad sexual.

Aunque esta cifra de Morelos no es sólo sobre mujeres, lo cierto es que la mayoría sí son agresiones a ellas, lo cual se agrava cuando se habla de la “cifra negra”, es decir los casos que no son denunciados.

EL INFORME que dio ayer el subsecretario de Gobernación Alejandro Encinas respecto del trabajo en materia de personas desaparecidas no dejó bien parado a Morelos, pues lo colocó en una lista de reprobados.

Así, directo, el encargado de Derechos Humanos, Población y Migración colocó a la tierra tlahuica con 19 entidades más donde es necesario promover comisiones locales para la recuperación de los desparecidos.

El asunto va más allá de la creación de una oficina; es decir, a lo largo de la historia la creación de comisiones y fiscalías especiales ha servido, en los más de los casos, para mediatizar o “taparle el ojo al macho”.

O SEA, la inhibición del robo de vehículos, el abatimiento de violencia contra las mujeres y el fin de la desaparición de personas, no se da por decreto o declaraciones, sino con acciones, incluso de la ciudadanía…

Por E. Zapata / [email protected] / Twitter: @ezapata1