Formalmente hoy se establece el semáforo verde en Morelos, más bien en todo el país, excepto Querétaro que se queda en amarillo y también marcado por la violencia en su estadio de futbol La Corregidora.
En Morelos las plazas comerciales, tiendas de autoservicio, departamentales y más ya venían actuando en verdecito, con entrada libre a familias completas, con niños en la mayoría de los lugares.
Así que hoy solo se formaliza. Eso sí, el uso obligatorio del cubrebocas en los locales se ha cumplido, no así en lugares comunes, siempre están los que no atienden las indicaciones.
La Secretaría de Salud mantiene las pruebas antigénicas para detectar COVID-19, ahora en Yecapixtla, Tlaltizapán y Mazatepec.
Asimismo, el Plan Nacional de Vacunación continúa esta semana con la aplicación del refuerzo a los mayores de 30 años en Cuautla, Ayala, Yecapixtla, Mazatepec, Coatlán del Río, Hueyapan, Tetecala y Miacatlán.
Sin embargo, catedrática de la UAEM, Vanessa López Guerrero, explica que la pandemia no ha terminado, sino que ha demostrado que todo escenario puede cambiar repentinamente, por lo que hay que actuar con cautela.
“Esto no ha terminado, la probabilidad de que aparezca una nueva variante con nuevas características que puedan evadir la inmunidad de vacunación, es real mientras exista gente contagiada por COVID-19”, señaló la especialista en enfermedades virales.
Destacó que la gente comete errores, por eso se contagia, entre estos, “creer que una vez contagiados de COVID-19, no podemos infectarnos nuevamente, sobre todo si ya estamos vacunados”.
Explicó que la inmunidad que da la enfermedad “no nos protege por tiempo ilimitado, por lo que en tres o cuatro meses una persona se puede volver a infectar”.
López Guerrero señaló que el gran reto de la pandemia actualmente son las personas asintomáticas, “al no poder detectarlos son quienes más estarían contagiando”.
Se desconoce el número real de personas en esta condición aunque se estima que el 80% de la población no presenta síntomas, dijo.
Por: E. Zapata
