HERMANO menor del narco y el secuestro, el robo de combustible de los poliductos de Pemex, repentinamente, tomó el territorio de Morelos, luego de que en la vecina Puebla se multiplicara y difundiera el hallazgo.

Tal vez ya se daba y no en frecuencia menor, pero no tenía especial difusión; sin embargo, hasta lo que va de este año, en Morelos, han encontrado por lo menos 25 tomas clandestinas, sin indicio de que será todo.

El fenómeno no es casual, ante el embate de la autoridad contra los delitos mayores, narco y secuestro, parece que el “huachicoleo” es la división emergente de las bandas criminales para hacerse de recursos.

OTRO factor que origina e impulsa el robo de gasolina es la añeja ley de la oferta y la demanda, pues en medio de una economía que no es precisamente de bonanza, el “huachicol” es la opción para muchos.

Mientras un litro del combustible legal cuesta arriba de 16 pesos el litro, la unidad del producto robado está siendo ofertada  en un promedio de 10 pesos, es decir un nada despreciable 37.5 por ciento menos.

Huelga decir que el negocio del “huachicol” está libre de mayor costo de distribución, sobre todo, de impuestos, lo que lo hace altamente competitivo y muy difícil de erradicar porque hay mercado.

ACASO en otro tiempo podría creerse en la dificultad para atacar el robo de combustible del poliducto, sin embargo, hoy día con la tecnología existente parece difícil creer que el negocio continúe incesante.

La línea en la que se comete el delito está definida y no es cambiante, la serie de hallazgos de ataque al poliducto da pistas más claras sobre el objetivo de acción, pero parece que no se pone en juego el vigor necesario.

Los operativos para abatir el robo de combustible no trascienden, se han dado en forma esporádica o, en el peor de los casos, no reportan resultados en el origen del delito, sino hasta que se transporta el “huachicol”.

QUIZÁ porque el robo de combustible no afecta directamente al bolsillo de la sociedad no se le ataca en forma contundente, pero no es cosa menor que representa el riesgo de incendios y contaminación ambiental.

Por E. Zapata / [email protected] / Twitter: @ezapata1