MÁS allá de especulaciones y expresiones mediáticas, la calificación a lo que ha sido el Poder Legislativo de Morelos en su LIV Legislatura se verá en la calidad y número de iniciativas y exhortos de ahí surgidos.

A casi tres meses de iniciado y a punto de concluir el primer periodo de sesiones del primer año legislativo, las cifras son magras, tanto que con los dedos de las manos podrían contarse las iniciativas de ley.

Es decir, la esencia del ser del Legislativo ha sido mucho más que discreta en este periodo, el que sin embargo ha parecido muy activo por la cantidad de dimes y diretes de dos-tres de sus integrantes.

LO que ha sido la actual legislatura estatal, a más de lo citado líneas arriba, pasa por el juego de las vencidas no sólo en el ámbito interno sino incluso con el Poder Ejecutivo, como se ha agudizado a últimos días.

No tuvieron que pasar muchos días de que los diputados asumieran sus funciones para que se desdibujara aquel pronóstico en el sentido de que el Partido Morena tendría control absoluto en los dos poderes.

De hecho, la coalición encabezada por los lopezobradoristas en nuestro Morelos perdió consistencia al tener como máxima apuesta estatal al hoy gobernador que privilegió la marca Encuentro Social en su ascenso.

QUE un diputado de Morena como Marco Zapotitla soltara que el gabinete del gobernador sufriría su primera baja en la persona del comisionado de Seguridad, va de la torpeza a la probable perversidad.

El freno en el Legislativo a la aprobación de plazo extra para presentar la propuesta de paquete económico del Ejecutivo, evidencia aún más la falta de pericia parlamentaria y/o, peor aún, algún interés inconfesable.

Más aún, la ausencia de acuerdos entre grupos de diputados pone de relieve que por encima de los intereses de los electores, que los pusieron ahí, están las ambiciones personales y de grupos políticos.

SIN poder transitar en medio de los disensos naturales en un poder como el Legislativo, estos diputados en funciones son los mismos que están tratando de someter a juicio y castigar a sus antecesores…

Por:  E. Zapata / [email protected] / Twitter: @ezapata1