CON NO pocos problemas, llegó anoche la hora límite para el registro de los candidatos a diputaciones y presidencias municipales, sobre todo en el terreno de Juntos Haremos Historia, por jaloneos internos.

Alias, por más que el grueso de los feligreses de Morena, PT y PES no tiene duda sobre el liderazgo celestial de Andrés Manuel López Obrador, a nivel terrenal se han venido dando hasta con la cubeta.

Dos-tres fieles morenistas sostienen que hay agandalle del grupo que encabezan los Salazar Solorio, uno senador con licencia y el otro ya amachinado para ir por la senaduría. También hay quejas contra el PSD.

POR EL lado del PRI la cosa no es diferente, líderes y militantes llegaron a la hora de los registros marcados por una profunda división de intereses, que compromete la fuerza con la que deben ir al 1 de julio.

El “Nos vale madre el nivel cupular” del cetemista Vinicio Limón fue no solo un escupitajo al líder nacional Enrique Ochoa, sino también a otra de las columnas del tricolor doméstico, conocida como “Los Maricelos”.

¿Qué respaldo puede esperar el PRI Morelos de su dirigencia nacional de un ala del tricolor local rumbo a la elección? Lo menos, ninguna suma; lo más, que hasta le jueguen las contras a Meade y su grupo.

EN CUANTO a los movimientos en el PRD y la parcial suma de PSD y Verde, no se conoce de brincos o sombrerazos, sino una aparente unidad disciplinada, con candidatos y militancia en la misma dirección.

Parece que en este flanco no hay inconformidad, al menos no se vio en la definición de candidatos a diputados de mayoría relativa en los cinco distritos federales, mientras en el PRI todavía de litiga al menos un caso.

Cierto que el éxito o fracaso no lo determina por sí sola la disciplina de líderes y tropa, pero sin duda es un elemento que contribuye para la suma de voluntades y la imagen con que se llegará a la jornada comicial.

¿Y RECUERDA el supuesto atentado a las oficinas del Partido Nueva Alianza, magnificado por su candidato a la gubernatura Alejandro Vera? No fue a más que el escandalito con obvios visos electoreros. ¡Bah!

Por E. Zapata / [email protected] / Twitter: @ezapata1