AQUEL LUNES 20 de mayo, el presidente López Obrador lo dijo literalmente “… así de claro y categórico, no van a haber delegados”, refiriéndose a la representación del gobierno federal en los estados.

La poderosa razón que le ganó más aprecio de sus correligionarios fue que se trataba de ahorrar recursos económicos, pero está claro que entonces no se calculó que esa medida también traería efectos negativos.

La supresión de 20, 30 y más delegados por cada entidad a cambio de uno general ha mostrado claroscuros, y para el caso de Morelos no ha sido afortunado con la inconsistente presencia de Hugo Eric Flores.

CON LA reducción de delegados seguramente ha adelgazado la nómina, pero al mismo tiempo se ha vuelto incierto lo que en esas dependencias federales está pasando, incluso para el súper delegado.

De cierto, si las delegaciones federales en Morelos parecían tomar forma de virreinato, al menos algo se ponderaba de su hacer, sin embargo ahora todo parece inexistente, incierto, insulso e inédito.

Claro que en Morelos hay responsables de las dependencias federales, pero como si no… y el súper delegado se ve más ocupado en sus tareas partidistas y en “bomberazos”, que en las de enlace con el centro.

DECLARAR QUE Morelos es violento, pero no inseguro, podría tomarse en el mejor de los casos como un “lapsus lingüis” del súper delegado Hugo Eric, porque si se valora su fondo, el funcionario sale mal parado.

La cancelación de la figura de delegados federales en las entidades, al menos en Morelos ha sido una buena intención con malos resultados, también por el rumbo que tomó el caso de la Termoeléctrica de Huexca.

El incremento del dengue por la presunta demora de apoyo federal, así como la creciente inquietud en la UAEM por la falta de apoyo federal, y la parcial Guardia Nacional, dejan mal parado al súper delegado Flores Cervantes.

A PUNTO de cerrar el primer ciclo anual de funciones, en la súper delegación federal para Morelos están a tiempo de demostrar que el cambio de modelo del presidente Andrés Manuel no fue equivocado.

Por: E. Zapata / [email protected] / Twitter: @ezapata1