SERÁ mañana la última oportunidad para que los candidatos a los 629 cargos federales de elección popular y 17 mil 670 locales “cacareen” sus virtudes y las de sus proyectos de gestión… para descanso de muchos.

Viene pues la etapa de veda y de ‘reflexión’ para los potenciales electores, para que definan por quiénes van a votar, si es que los últimos dos meses, sobre todo, no han sido suficientes para saber quién es quién.

De cierto, acaso porque los recursos fueron más controlados o algunos se ahorraron el gasto, estas campañas resultaron más “frías” que en recientes procesos, y la gran mayoría no alcanzó amarrar al elector.

LLEGARON también en la recta final de las campañas las declinaciones y, sobre todo, el pliegue de algunos militantes y simpatizantes hacia otros proyectos, porque varios no lograron levantar las simpatías.

A nivel estatal, la más polémica ha sido la declinación-recule del ex rector de la UAEM Alejandro Vera, que terminó en una pantomima de tercera, al batear un debate a la gubernatura y abandonar el Panal.

Hubo candidatos a alcaldías y diputaciones que también cambiaron de “caballo” a medio camino, pero ninguno tan penoso como el caso del profesor universitario, reprobado hasta por sus pocos simpatizantes.

DICHO estaba que 11 partidos eran muchos para esperar diferentes proyectos al Ejecutivo y los congresos federal y estatal, y que ocho candidatos a la gubernatura no podrían variar mucho en propuestas.

Alias, Doña Democracia volvió a mostrar una manga muy ancha para dar cabida al gasto multimillonario de financiamiento público a cambio de varias candidaturas-mascarada que por su debilidad se desploman.

Será asignatura a tratar por los poderes Ejecutivo y Legislativo, que así como se avanzó en Morelos la reducción del número de diputados y regidurías, haya un ajuste en las prerrogativas a los partidos políticos.

MIENTRAS piensan lo recién anotado, la autoridad electoral cuasi impone a los candidatos un enclaustramiento monástico, de silencio y acaso de oración para que todas sus plegarias reciban benditas bondades. Sea, pues.

SERÁ mañana la última oportunidad para que los candidatos a los 629 cargos federales de elección popular y 17 mil 670 locales “cacareen” sus virtudes y las de sus proyectos de gestión… para descanso de muchos.

Viene pues la etapa de veda y de ‘reflexión’ para los potenciales electores, para que definan por quiénes van a votar, si es que los últimos dos meses, sobre todo, no han sido suficientes para saber quién es quién.

De cierto, acaso porque los recursos fueron más controlados o algunos se ahorraron el gasto, estas campañas resultaron más “frías” que en recientes procesos, y la gran mayoría no alcanzó amarrar al elector.

LLEGARON también en la recta final de las campañas las declinaciones y, sobre todo, el pliegue de algunos militantes y simpatizantes hacia otros proyectos, porque varios no lograron levantar las simpatías.

A nivel estatal, la más polémica ha sido la declinación-recule del ex rector de la UAEM Alejandro Vera, que terminó en una pantomima de tercera, al batear un debate a la gubernatura y abandonar el Panal.

Hubo candidatos a alcaldías y diputaciones que también cambiaron de “caballo” a medio camino, pero ninguno tan penoso como el caso del profesor universitario, reprobado hasta por sus pocos simpatizantes.

DICHO estaba que 11 partidos eran muchos para esperar diferentes proyectos al Ejecutivo y los congresos federal y estatal, y que ocho candidatos a la gubernatura no podrían variar mucho en propuestas.

Alias, Doña Democracia volvió a mostrar una manga muy ancha para dar cabida al gasto multimillonario de financiamiento público a cambio de varias candidaturas-mascarada que por su debilidad se desploman.

Será asignatura a tratar por los poderes Ejecutivo y Legislativo, que así como se avanzó en Morelos la reducción del número de diputados y regidurías, haya un ajuste en las prerrogativas a los partidos políticos.

MIENTRAS piensan lo recién anotado, la autoridad electoral cuasi impone a los candidatos un enclaustramiento monástico, de silencio y acaso de oración para que todas sus plegarias reciban benditas bondades. Sea, pues.

Por E. Zapata / [email protected] / Twitter: @ezapata1

[email protected]
Twitter: @ezapata1

TAGS EN ESTA NOTA:



Loading...