SIEMPRE al inicio de un nuevo ciclo, como el que ayer emprendió Morelos, se refrescan las expectativas de algo mejor, en este caso por el arranque de una gestión pública estatal que irá hasta el año 2024.

Con el mandato ciudadano manifiesto el 1 de julio reciente debió llegar a su fin la disputa política, para dar paso al ejercicio de una autoridad que puede ser mejor con menos política y más ejercicio de gobierno.

Queda, sin embargo, el resabio del arranque accidentado porque en el Congreso local no cuajó, de momento, la reforma de ley orgánica para que el nuevo gobernador conformara su gabinete justo a su manera.

AYER, tras la rendición de protesta, el gobernador constitucional ya en funciones no pudo anunciar la pretendida fusión de algunas secretarías, como tampoco que el modelo de Mando Único quedaba extinto.

El primero de los casos, porque no se logró consensuar con al menos 17 diputados el proyecto de reforma a la ley orgánica, lo que como sea no está perdido, pues en cualquier momento puede ir al Pleno y pasar.

Acerca del cambio de estrategia de seguridad es probable que demore más de lo esperado, toda vez que desde el centro el presidente electo se ha manifestado por el mando unificado, alias, seguir como a la fecha.

PARA la toma de posesión del nuevo Poder Ejecutivo estatal, llamó la atención que prácticamente no se vio presencia de propaganda ni de los “gallones” del partido Morena, pero sí mucho de Encuentro Social.

No pasó inadvertida la presencia de ex gobernadores como los  panistas Marco Adame y Sergio Estrada, así como los priistas Jorge García Rubí y Jorge Morales Barud; el chiapaneco Manuel Velasco, de pilón.

Es de esperarse que, como está anunciada, la visita del presidente electo permita el encuentro de éste con el gobernador de Morelos, donde podrían allanarse algunas fricciones con Yeidckol Polevnsky.

QUIZÁ haya algunos nuevos capítulos por escribir del pasado reciente, pero el mayor desafío ya está aquí, es presente y se antoja complejo, más allá de la sabida luna de miel entre el nuevo gobernante y sus gobernados.

Por E. Zapata / [email protected] / Twitter: @ezapata1