El océano es un cuerpo continuo de agua salada que cubre más del 70% de la superficie de la Tierra. Las corrientes oceánicas regulan el clima del planeta y albergan millones de especies de vida marina,  y que a su vez son esenciales para que exista un equilibrio ecológico, que ayuda a los seres humanos en su sustento.

Aunque el agua salada no es consumida por los seres humanos, somos dependientes de este vasto ecosistema, pero la sobrepesca y el cambio de clima amenazan con dejar el océano agitado y vacío. Es por eso que te compartimos cinco consejos que puedes comenzar a llevar en tu vida cotidiana para disminuir el impacto en el océano:

1. Reduce tu consumo de energía. Las emisiones de CO2, aunque sean lejos de las costas, repercuten en el cambio climático y este en el calentamiento de los océanos. Todo está conectado. Disminuye los efectos del cambio climático en los ecéanos tomando conciencia del uso de energías en tu hogar. Cambiar a bombillas compactas de luz fluorescente o utilizar las escaleras son cosas simples por las que uno puede empezar.

2. Hacer compras seguras y sostenibles de comida marina. Poblaciones mundiales de peces se están agotando rápidamente debido a la demanda, la pérdida de su hábitat y las prácticas de pesca insostenibles. Cuando compres o consumas, ayuda a reducir la demanda de especies sobre-explotadas al decidir por comida que sea saludable y sustentable.

3. Reduce el uso de productos de plástico. Los plásticos que terminan como basura en el mar contribuyen a la destrucción de los hábitats y pueden provocar la muerte a miles de animales marinos cada año.

4.Ayuda a cuidar las playas. Siempre que disfrutes de nadar, surfear o simplemente relajarte en la playa, limpia tus residuos. Explora y aprecia el océano sin interferir con la vida salvaje y nunca remuevas rocas o corales.

5. No compres objetos cuya fabricación provenga de cualquier tipo de especie marina. Evitar el consumo de objetos que hayan sido, total o parcialmente, producidos a partir de fauna o flora marina es una manera de promover la protección de las especies marinas y sus hábitats.

Los océanos representan el gran pulmón del mundo, ya que de ellos obtenemos el oxígeno, y en su ciclo natural se da un proceso de filtración y purificación del aire. Cada 8 de junio se celebra el Día Mundial de los Océanos. El objetivo es concienciar a la sociedad del importante papel que tienen los océanos en nuestra vida cotidiana.

En la actualidad, son muchas las especies marinas que están en peligro de extinción por la contaminación de sus hábitats. Por ello, el Día Mundial de los Océanos aboga específicamente por cuidar los ecosistemas de la fauna acuática.

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