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Tlayacapan, Morelos.- Este martes por la noche se dio a conocer que falleció a la edad de 94 años Don Ángel Rojas, uno de los pioneros del carnaval de Tlayacapan y a quien se le recuerda con el apodo de "El Diablo".

Diario de Morelos lo entrevistó hace un año y checa su historia. 

La historia

Su voz cobra nivel y su cuerpo se yergue cuando exclama con orgullo supremo: “Me gustó mucho el Chinelo y yo fui el que levantó el carnaval aquí en Tlayacapan”. Sentado en una silla de madera, don Ángel Rojas, “El Diablo”, lleva su sombrero de Chinelo, el último que elaboró hace 10 años.
En ese cuarto tapizado de memorias, “El Diablo” sacude sus recuerdos y los sitúa en el año de 1940 cuando, dice, la tradición del carnaval estaba por extinguirse debido a que sólo las personas adultas se disfrazaban.
Entonces, un joven de 17 años apodado “El Diablo”, junto con su ‘palomilla’, decidieron salir a las calles, con gran interés y la firme convicción de recuperar la tradición morelense. 
Ahora, don Ángel Rojas, “El Diablo”, tiene 93 años y su trabajo como artesano reconocido desde hace más de 40 años está plasmado en la elaboración de decenas de sombreros de Chinelo.
El Diablo viste de gala. Desempolvó su traje de Chinelo y entonces narra que las raíces del vestuario datan de la Comparsa Azteca, aunque también formó parte de la Central, hoy conocida como Unión.
Cuenta que el primer traje de Chinelo era blanco con rayas verdes y su esposa, ya fallecida, fue la primera que cambió las franjas por el color azul, como actualmente visten las comparsas de la comunidad. 
Recuerda que su padre le platicaba que antes de la Revolución cada comparsa juntaba hasta 80 o 90 chinelos, y que en Tlayacapan surgió el carnaval como una protesta por los abusos y maltratos que cometía la comunidad española contra los indígenas.
Así que, según la narración de “El Diablo”, los pobladores se cansaron de esas vejaciones y un día salieron a las calles disfrazados para no ser reconocidos. “Entonces por eso muchos fingen la voz, así ni ellos conocen a uno ni uno conoce a ellos”, relata “El Diablo”.   
El carnaval de Tlayacapan es uno de los más reconocidos del estado de Morelos. “Aquí todo es muy bonito, desde el baile, el son y el brinco es el que da mucho ambiente”, afirma “El Diablo”. Aquí se ve el gusto por el carnaval porque desde temprano la gente espera sentada frente a sus casas el pase de las comparsas que marca el inicio de la fiesta.