De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), aproximadamente 62 millones de personas en América, 422 millones de personas en todo el mundo, tienen diabetes. Es una enfermedad muy común en nuestro país, tanto que seguramente tú que me estás leyendo conoces por lo menos a una persona cercana ya sea amigo, familiar o vecino, que tiene este padecimiento.

La diabetes es una enfermedad crónico degenerativa, que afecta predominantemente el metabolismo de la glucosa, haciendo que los niveles de esta sustancia, permanezcan altos la mayor parte del día, lo que se denomina como hiperglucemia.

Los síntomas cardinales de la enfermedad son: pérdida de peso de forma inexplicable, hambre en exceso, ganas de orinar en la mayor parte del día y la cantidad de agua que toman los pacientes es de forma desmedida. Cuando algún paciente expresa tener por lo menos dos de estos síntomas, es importante que se tomen cartas en el asunto y que se considere que se puede padecer diabetes.

Te explico un poco las consecuencias que se pueden tener en el cuerpo, si se padece diabetes, no se detecta a tiempo y no se somete a un tratamiento.

Básicamente, el tener los níveles de glucosa persistentemente altos a lo largo del día, la circulación en arterias y venas lleva niveles muy altos de glucosa, lo que afecta a diferentes órganos, principalmente los ojos, a lo que se le llama retinopatía diabética, afectaciones en los nervios periféricos y también el funcionamiento de los riñones, lo que podría ocasionar una insuficiencia renal. Por último, también favorece la arterosclerosis, que es la formación de placas de ateroma, dentro de las arterias, que hace que los vasos sanguíneos se vayan haciendo cada vez mas pequeños, hasta que llegan a su oclusión, ocasionando infartos al corazón o al cerebro.

Cuando como especialistas, nos enfrentamos con un paciente en consulta, que acude porque ha perdido peso, tiene mucha hambre, va muchas veces a orinar durante el día o bebe demasiada agua de manera irregular, y se sospecha que puede tener

Diabetes Mellitus, lo primero que se debe de hacer, son estudios de laboratorio, en donde se pueda establecer que se tiene una glucosa plasmática, después de estar en ayuno de 8 horas, mayor o igual a 126, tener una glucosa tomada al azar que salga más de 200 y la prueba de tolerancia a la glucosa, la cual consiste en que al paciente se le proporcionan 75 gramos de glucosa anhidra, antes de que se la tome, le hacen una prueba de sangre para revisar la glucosa basal, a las dos horas le hacen una nueva determinación después de consumir la glucosa y si la medida sale superior a 200 se determina diabetes.

Seguramente en este punto de la explicación, te preguntarás ¿Quiénes son las personas que se encuentran más propensos a padecerla? por lo que es importante mencionarte, que la historia familiar tiene un peso relevante, en donde los antecedentes de este padecimiento, y la carga genética, son un factor para tener esta enfermedad, el otro factor, es la obesidad, sin importar que sean niños o adultos. Una persona que sufre de sobrepeso u obesidad, debe de someterse a estos estudios, para descartar padecer la enfermedad, ya sea que los estudios arrojen que tiene diabetes o intolerancia a los carbohidratos, porque esta última, es como el preámbulo de la diabetes, por lo que en este punto, es en donde como especialistas, se debe de ser muy incisivo con los pacientes, para evitar que llegue a diabetes y puedan tener complicaciones el resto de su vida.

Recuerda que a pesar de que existan factores que aumentan los riesgos de este padecimiento, cualquier persona podría tenerla.

También existen diferentes tipos de diabetes y se clasifican en: Diabetes tipo 1, que es generalmente autoinmune y suele darles a personas niños o personas jóvenes, también existe la Diabetes tipo 2, que por lo general es a pacientes que tienen sobrepeso o con carga genética, y otro tipo de diabetes, es la gestacional, que se desarrolla durante el embarazo, por lo que durante esa etapa también es necesario un escrutinio.

Actualmente existen muchos mitos, entre ellos, que el tratamiento de insulina puede traer consigo ceguera, siendo esto falso, y mejor dicho, cuando se inicia con el tratamuento de la insulina y se tienen problemas de visión es porque la diabetes ya estaba afectando la retina por tantos años de mal control. Este tipo de mitos deben de eliminarse, para que se pueda aplicar el tratamiento adecuado.

El tratamiento inicial, son los cambios en el estilo de vida, las personas deben de cambiar por completo sus hábitos, promoviendo el ejercicio, dejando de lado el sedentarismo, evitar la comida chatarra, la ingesta de carbohidratos simples, bebidas energéticas y azucaradas y decidir llevar una vida saludable.

Hay buenas noticias, una diabetes bien tratada y atendida a tiempo, permite al paciente tener una buena calidad de vida, en donde practicamente no se afecta nada la salud de quien la padece, toma siempre en cuenta acudir ante cualquier síntoma con especialistas y profesionales en la materia.

Nos leemos en la próxima columna.

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