Cuernavaca, Morelos.- La crisis de inseguridad en Cuernavaca alcanzó un nuevo nivel de descaro tras confirmarse el asalto a mano armada contra el rector de la Universidad del Valle de Cuernavaca (Univac), Jorge Arizmendi, quien fue despojado de sus pertenencias a plena luz del día.
El incidente, que ya circula de forma viral, ocurrió cuando un sujeto a bordo de una motocicleta interceptó al académico mientras este se encontraba estacionado. Bajo amenaza de muerte y encañonándolo con un arma de fuego, el delincuente logró arrebatarle un reloj de alta gama.
Este hecho no solo representa un golpe más a la ciudadanía, sino que expone la vulnerabilidad de figuras públicas y académicos ante una delincuencia que opera con total impunidad en las calles de la "Eterna Primavera".
Asalto a rector evidencia alza de inseguridad en Cuernavaca
La inseguridad en Cuernavaca continúa en aumento y alcanza incluso a figuras del ámbito académico: el rector de la Universidad del Valle de Cuernavaca (Univac), Jorge Arizmendi, denunció que fue asaltado por un sujeto… pic.twitter.com/XV1loR02uT
— Diario de Morelos (@DiariodeMorelos) March 30, 2026
Patrullas de adorno frente al crimen
A través de un video difundido por el propio rector, se detalló la profunda frustración que genera la ineficacia de las autoridades locales. Arizmendi relató con indignación cómo la justicia le dio la espalda en el momento crítico.
"Es increíble la falta de seguridad. Mientras el delincuente escapaba en su moto tras haberme encañonado, una patrulla circulaba en dirección opuesta y simplemente no hizo nada", denunció el rector de la Univac.
Esta situación pone en entredicho los recorridos de vigilancia y la capacidad de reacción de la policía preventiva, quienes parecen ser incapaces de detectar un asalto en proceso o de perseguir a los criminales que huyen por las avenidas principales.
El asalto al rector Jorge Arizmendi es el reflejo de la persistente ola delictiva que mantiene en jaque a Cuernavaca. La falta de resultados en la estrategia de seguridad ha permitido que los "motoladrones" se conviertan en los dueños de las vialidades, cazando víctimas sin distinción de profesión o estatus.
